Diario de León

de burón al cielo

Un sinfín de rutas recorren el paisaje de este municipio de la Montaña Oriental, enclavado en Picos de Europa. Entre hayedos, robles y extensos pastizales, por la vega del Esla y entre montañas que dan cobijo a osos, lobos y urogallos discurren tres itinerarios especialmente llamativos: Monte Ranedo, Mirva-Rabanal y Puerto de Ventaniella

jesús f. salvadores

jesús f. salvadores

María Carro
Ponferrada

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Burón, Casasuertes, Cuénabres, Lario, Polvoredo, Retuerto, Vegacerneja y sus gentes conforman el municipio de Burón, erigido en el Parque Regional de Picos de Europa, a orillas del embalse de Riaño y tesorero de varias rutas, todas ellas homologadas, que forman parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, y que recorren paisajes de gran valor ecológico dentro del municipio y en dirección a otras zonas del Parque y el Macizo de Mampodre.

Los valles de Valdeburón —que da nombre también a la Casa del Parque de Valdeburón, centro de interpretación de los Picos de Europa en Lario— Mirva, Rabanal y San Pelayo delimitan el perímetro de un municipio rural rodeado de montaña en el que abundan los bosques de hayas, robustos robles —principalmente albar— y no faltan tampoco extensos pastizales que pintan de un verde, especialmente intenso en primavera, cada rincón. Pero su riqueza vegetal se sostiene también en otras especies: tejos, acebos, abedules, enebros, chopos, sauces y, por supuesto, árboles frutales ofrecen sombra y alimento al caminante que, de dentro o de fuera del municipio, se decide a recorrer su exquisito paisaje; y también a la fauna que completa su ecosistema.

Burón es territorio de especies animales protegidas de gran valor, como el oso pardo, el lobo y el urogallo; y en sus bosques conviven también rebecos y corzos, ciervos, jabalíes, cabras montesas, buitres y águilas reales, halcones, perdices, picos negros y todos los demás ejemplares propios de la fauna ibérica. Ahí radica la principal riqueza de Burón y esa es la que ofrece en rutas como las de Mirva-Rabanal (circular de 13 kilómetros), Monte Ranedo (circular de 6,4 kilómetros) y Puerto de Ventaniella (4,7 kilómetros en la idea). Tres alternativas loables para quienes deseen disfrutar de un territorio virgen donde sólo la naturaleza y el pastoreo han dibujado sendas que pueden hacerse a pie y algunas también sobre una bicicleta de montaña.

Son tres rutas de dificultad diferente pero aptas para todos lo públicos, escaparates traslúcidos del potencial natural de Burón, donde también las setas y las orquídeas tienen mucho que decir. No en vano, la riqueza de orquídeas en la montaña oriental leonesa es muy elevada, ya que aquí se localizan hasta cuarenta especies diferentes de este ejemplar vegetal, sobresaliente en el valle de Mirva. Pero si de flores va el discurso, en él no pueden faltar los narcisus asturiensis o narcisos de amarillo intenso que son las primeras en dar color a la primavera en el Parque Regional de Picos de Europa.

En cada una de las tres rutas hay elementos destacables en los que merece la pena detener al lector. Así, en la subida a Ventaniella, la Peña Castiello guía parte del recorrido, un montículo que defiende la entrada del valle de Valdosín y que en el pasado pudo servir al asentamiento de un castro prerromano o una torre de vigilancia medieval.

En Lario, antes de partir por la senda de Monte Ranedo, es recomendable parar en la Casa del Parque de Valdeburón (987 742 314), que ofrece una visión general del Parque Regional con las imágenes más representativas del entorno. Rutas, geología, fauna, vegetación, y patrimonio cultural se vinculan en su interior para crear un todo.

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