la parroquia de la villa vieja

La imagen del Salvador con los brazos abiertos corona la iglesia de San Pedro, en el corazón medieval de Bembibre, la parroquia de la Villa Vieja donde empezó todo. Situada sobre la base de lo que un día fue una sinagoga judía, la historia le atribuye también un papel destacado durante la Revolución de 1934, ya que fue pasto de las llamas provocadas por los mineros. Este hecho marcó su imagen, por eso la sencillez domina un interior en cuyo altar sobresale una gran cruz con Cristo. La estética de la época medieval se percibe en más puntos de la Villa Vieja, con calles estrechas y empinadas donde un día hubo un castillo de cuyos cimientos aún se conserva algún vestigio en la plaza del Palacio. Ese castillo inspiró a Enrique Gil y Carrasco para escribir ‘El señor de Bembibre’.