huir del bullicio cercano
El trino de un mirlo, la caricia del viento, el burbujeo del agua, el chasquido de las pisadas...Paz y naturaleza a 10 minutos de León ciudad. Las tres sendas que ha puesto en valor San Andrés del Rabanedo constituyen un refugio contra el bullicio. Cuarenta kilómetros entre pinares, arroyos y silencios para recorrerlos a pie o en bicicleta.

La Venta de la Cruz, La Jana y Entrevalles ofrecen al ciclista y al caminante cuarenta kilómetros de sendas de tierra en Ferral de Bernesga, Villabalter y Trobajo del Camino. Unos caminos anchos entre arroyos y arboleda, que están desbrozados y señalizado
A ndar, pedalear, correr...Tres actividades que pueden realizarse al aire libre por sendas de tierra y cielo, arboleda y agua, en San Andrés del Rabanedo. Tres desconocidas que la concejalía de Medio Ambiente de este Ayuntamiento metropolitano acaba de rescatar del olvido, tras desbrozar la maleza, limpiar la calzada y señalizar los caminos. Herrerillos, petirrojos, mirlos... acompañan a los senderistas con sus trinos. Si hay suerte, se pueden encontrar rebecos y corzos. La ruta más larga, la Venta de la Cruz (25,7 kilómetros y 175 metros de desnivel), parte de la pista deportiva de la localidad de Ferral del Bernesga, bordea el terrero en el que se asienta la base militar hasta encontrar los bosques de pinar repoblado, por los que se adentra para encontrar el antiguo asentamiento, del que se conserva un muro. Es la zona ideal para descansar. La marcha continúa en paralelo a la autovía, para descender por el arroyo de Valdeáguila, que entre sebes y prados lleva de nuevo a Ferral. La ruta verde de Entrevalles (9,6 kilómetros y 90 metros de desnivel) permite caminar entre las cuatro localidades del municipio y acceder hasta la senda de la Venta de la Cruz. El recorrido atraviesa valles y montes cercanos, bajo la sombra de árboles. Se puede iniciar desde Trobajo del Camino, desde la carretera a Ferral en la salida de San Andrés, desde el frontón de Ferral o desde el área deportiva de Villabalter. Mientras, la ruta más corta, La Jana (6,5 kilómetros y 40 metros de desnivel), está especialmente indicada para realizar actividades de educación ambiental con menores, pues recorre parajes naturales modificados, en mayor o menor medida, por la mano del hombre. También se ha concebido como ruta ornitológica por la variedad de aves que anidan en el entorno. Para facilitar el uso de las sendas, que poseen en algunos tramos más de cuatro metros de anchura, se advierte a los ciclistas y excursionistas qué caminos son de gran recorrido (marcados en blanco), de pequeño recorrido (señalizados con color amarillo), o sendero local (en color verde). También se tienen en cuenta las variantes, cambios de dirección o direcciones equivocadas (marcadas con una X). La iniciativa de San Andrés pone a disposición de los ciudadanos más de 40 kilómetros de recorrido al lado de la ciudad y en pleno contacto con un maravilloso entorno natural. Como curiosidad, en la zonas más altas se puede encontrar una planta medicinal muy utilizada: la Gayuba o Uva de Oso.