Diario de León

una gran pantalla cultural

Desde hace décadas, el séptimo arte vive su particular historia de amor y desamor en Veguellina de Órbigo. Ya en 1947 inauguró su primera sala y hoy es todo un referente gracias al festival Luna de Cortos, que este año celebrará su cuarta edición del 29 de julio al 5 de agosto. A todo ello se suma el futuro Museo del Cine —que ultima sus últimos detalles— y donde podrá contemplarse la colección de proyectores de Miguel Pérez ‘Trébol’, entre otras muchas cosas.

jesús f. salvadores

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Publicado por
P. R. B.
León

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V eguellina de Órbigo destila cultura por los cuatro costados, sabe como pocos congregar actividades que combinan en perfecta armonía el ocio y la historia. Historia que en los últimos años llega sobre todo de la mano del cine gracias a su cada vez más veterano Festival Luna de Cortos —del 29 de julio al 5 de agosto— y pronto también merced a un museo que encerrará auténticas joyas relacionadas con el séptimo arte. «Las obras avanzan a buen ritmo», señalan desde el Ayuntamiento de Villarejo.

Este empeño por ofrecer alternativas culturales de nivel ha calado fuerte entre los habitantes de la localidad y también, cada vez con mayor repercusión, en el turismo que ha hecho de esta localidad leonesa —y en muchos casos de todo el municipio— un lugar de visita obligada al menos, una vez al año. Si el festival ya funciona después de tres ediciones y la cuarta a las puertas, cuando el museo esté en marcha será un aliciente todavía mayor. El proyecto, que lleva años gestándose, fue impulsado en un primer momento por la asociación D-spiert@ —organizadora del festival de cortometrajes— y después retomado por el propio Ayuntamiento de Villarejo.

El corazón de esta cinemateca se moverá al ritmo que marquen los proyectores de todos los tiempos de Miguel Pérez ‘Trébol’, vecino de Veguellina que trabajó desde los 14 años como proyeccionista de cine en diferentes salas de exhibición. Sus particulares ‘joyas’ podrán contemplarse una vez que la instalación abra al público. Pero no será el único atractivo del museo. La idea es que poco a poco lo completen colecciones y objetos llegados desde diferentes lugares y al mismo tiempo «organizar actividades y ofertar servicios que permitan a los visitantes y usuarios interactuar con ellos», como recoge el proyecto desde sus inicios. El cometido principal no será otro que ayudar a una mejor comprensión del cine y servir como vínculo en la educación de la imagen en movimiento a través de los proyectores.

La sede de la exposición permanente estará situada en la antigua sala de Extensión Agraria de Veguellina de Órbigo para lo que se están llevando a efecto obras de adecuación en la actualidad. El lugar quiere convertirse en un centro de movimiento cinematográfico y los espectáculos audiovisuales sobre el continuo programa de actividades y servicios dirigidos a un público potencial amplio, que sirva de conexión con otros espacios culturales en los distintos ámbitos: locales, nacionales e incluso internacionales.

El mismo Festival de Cortometrajes del Órbigo Luna de Cortos sacó a la luz los proyectores del coleccionista en su primera edición y desde entonces participa activamente cada año en este evento cinematográfico que es visitado a lo largo del mismo por más de dos mil personas.

En la historia de Veguellina hubo un tiempo en el que el cine formo? parte importante del entretenimiento y la cultura de sus habitantes, llegando a tener dos salas en activo, el Cine Apolo y el Cine Gordón, hoy desaparecidas. Ese espíritu continúa hoy vivo gracias, en parte, a un festival que este año añade una nueva categoría —la infantil— que refleja el compromiso educativo de la organización.

El jurado oficial, compuesto por profesionales del medio audiovisual, cinematográfico, cultural y literario, será el encargado de otorgar los premios en las categorías de Ficción y Alternativo, reservando para el público el premio de la categoría Rural. Valorando además las categorías de mejor guión, mejor actriz y mejor actor. Para las categorías de País Invitado —Argentina en este caso— y Castilla y León Short Film, la organización designará un jurado especial.

Como siempre, habrá una serie de actividades complementarias como charlas o exposiciones, entre otras. La Plaza Elena Santiago, sede principal del festival, acogera? las galas de inauguracio?n y de clausura de esta cuarta edición conducida y presentada por el periodista Fran Pomares, y las actrices Inés Diago y Elena Rivera.

Durante el festival también se premiará la labor y compromiso con el cine del actor Ginés García Millán, para quien se ha reservado el premio honorífico.

Desde siempre, Luna de Cortos ha mantenido una misión muy concreta: estimular la atención del público hacia un espacio representativo abierto y amplio —como es el entorno rural— y hace de sus proyecciones al aire libre, abiertas para todos, el mejor exponente. «Niños y adultos, generaciones separadas por años y vivencias, se reúnen en torno a una pantalla, que es el foco de la luz de un pasado y de un futuro: la cultura es atemporal, la cultura une, y el lenguaje cinematográfico será el nexo común que temple emociones y sentimientos, que atesore recuerdos, que provoque animadas tertulias», como señalan los propios organizadores. Veguellina es la gran pantalla cultural del Órbigo.

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