Escuelas de soto de sajambre, educación por fortuna

Quería una escuela buena, de construcción sólida, bella y espléndida. Desde el otro lado del océano, el indiano no olvidó jamás su tierra. Y con los pesos de su fortuna labrada en México, levantó en un recóndito lugar de León una escuela con los mejores materiales de la época. Fue el templo del saber de los niños que correteaban por el pueblo, los primeros que conocieron en primicia el teléfono y la ‘máquina de hacer cine’, pioneros en mirar al cielo y escudriñar el firmamento con un telescopio o en celebrar la fiesta del árbol. Es la obra de Félix de Martino, que hizo educación por fortuna, convertida ahora en un museo en Soto de Sajambre, el pueblo del bosque hermoso, el ‘jardín de la Peña Santa’, naturaleza privilegiada.