Carralus
Asumidas las dificultades para competir en el mercado del rosado, la bodega de Méizara deriva la atención a los tintos. No faltará de todas formas un clarete de buen color bajo la idea de un vino tradicional «que sepa a vino», nada que ver con los aromas y sabores de un quiosco de golosinas. Lleva la etiqueta Valle Alegre y la certificación de la DO Tierra de León, y de la vendimia 2016 se elaboraron en torno a 7.000 botellas (3,00 euros en bodega) que, lo mismo que los tintos, se venden en puntos concretos de la provincia y en Asturias, donde la bode-
ga desarrolla mayor acti-vidad comercial. Los tintos Carralus —en realidad el mismo vino con ocho o dieciséis meses de crianza— llevan el sello de Vino de la Tierra de Castilla y León en sus dos primeras ediciones y serán denominación de ori-gen desde la vendimia 2016.