LUGARES FIGURADOS
Lo sagrado y lo alto
LUIS CARNICERO, arquitecto y poeta

En Valdueza, un alba de bruma, color antracita, les va desvelando el Valle del Oza en la explanada que precede a San Pedro de Montes. Callando, leves sus huellas, atraviesan el pueblo como escuchando salmodias. Por los huecos abiertos del Monasterio asoman soledades de claustros y signos ocultos de sillares musgosos.
Van ascendiendo hacia la Guiana, Montaña sagrada en la que parecen cruzarse alineaciones de solsticios: un eje del mundo. A un lado, dejan ocres oscuros; al otro, tapias y casas exhiben tramas de mampuestos y ripios. Tras bosques tupidos de castañales que enhebran tinieblas, en el Cullao, hacia San Adrián, bajo los riscos de los Aquilanos, farallones rocosos forman chimeneas que semejan apóstoles.
Después de esquivar urces y escobas, tras una quebrada, emprenden una dura subida que les lleva a la cima donde el viento es campana, donde una ermita arruinada -azules por bóvedas- les revela la Unidad expandida, las raíces del árbol inverso. Orientada al este, tanta luz ha absorbido la piedra, que arde en cristales: al sur, de sol, fratasando muros aún erguidos; y al norte, de escarcha, aliviando a los cantos llagados.
Al destapar las pizarras de la ventana sobre el ara del ábside, aparece enmarcada la Tebaida berciana, paisaje de horas. Un hombre asciende, desde el fondo del valle, cargando a cuestas con un animal bajo el vuelo de un águila que describe espirales. Entonces entienden de la piedad, a veces violencia, con la que el Cielo besa la Tierra, con la que el horizonte elevado inunda el espíritu del que contempla la inmensidad circular —las crestas hermanas— que refleja la Palabra y la Luz de las que siempre se supo que lo Alto era su procedencia.
Retornando a Montes, por el Campo de las Danzas, todo semeja elevados silencios: urge el corazón, vuelto alma, nombrar lo Sagrado; las hojas muertas bisbisean letanías de alas; la hiedra se enrosca en los robles por llegar a la Nube…
Y, sobre el Monasterio, lo Divino, posa al ocaso velos violeta.