CATA (por José Peñín)
Es amarillo pajizo con brillos amarillos y muy brillante.
Aroma con la profundidad de los grandes blancos europeos llenos de mineralidad, con evo-
cación de pomelo y chirimoya.
En boca es graso y muy sutil
por la estela de las lías finas, pero también potente, con elegante dulcedumbre y leve
almizcle típico de la Albarín. Recuerda a los chenin blancs
maduros de la zona del Loira por su persistencia y elegancia.