roma a la sombra del robledal
Santa Colomba de Somoza acaba de inaugurar El Carballal del Oro, una ruta autoguiada y para todos los públicos que parte con el objetivo de poner en valor el patrimonio romano del municipio. Una senda cargada de historia, paisajes, cultura y tradición. Un revulsivo turístico que mira al Teleno y se alza como proyecto a futuro. Tras los pasos de los romanos, tras su trabajo y sus métodos. Un paseo para empaparse de curiosidades y disfrutar con los cinco sentidos

ramiro
L a aventura se presenta como un viaje apasionante en b usca del codiciado oro de Hispania. Una ruta autoguiada, y apta para todos los públicos, que el Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza acaba de estrenar para poner en valor todo ese legado que Roma dejó en el municipio. Se trata de un itinerario señalizado que ayuda a comprender la trascendencia que tuvo la minería romana del oro en estas tierras hace dos mil años, hasta el punto de cambiar su paisaje para siempre. Minas de oro, poblados, villas de grandes terratenientes, lagunas artificiales…, todo ello en un entono natural dominado por el robledal. La senda se enraíza con la tierra y se ha bautizado como El Carballal del Oro, un paseo con decenas de tesoros por descubrir. Un viaje para los cinco sentidos.
La ruta cuenta con tres miradores señalizados, veinte yacimientos arqueológicos catalogados y atesora dos mil años de historia. La huella se mantiene en el terreno. Y es que la explotación del oro a cielo abierto durante los siglos I y II transformó la sociedad y el paisaje del noroeste peninsular, con especial incidencia en este área del Teleno, considerada la mayor y más importante área de Europa dedicada a la extracción de oro en época romana. Todavía hoy queda metal en el subsuelo.
Prueba de ello es el Carballal del Oro, una ruta cultural en la que el visitante podrá conocer las claves de la minería a comienzos de la era y cómo ésta influyó en el entorno para siempre. En el municipio de Santa Colomba de Somoza se encuentra precisamente el mayor espacio del continente dedicado a la extracción de oro en época romana. En estos yacimientos auríferos, los ingenieros romanos idearon asombrosas infraestructuras para poder extraer el oro de la tierra en las que trabajaban duramente los habitantes locales. Dos mil años después, y aunque no lo parezca, se pueden contemplar un paisaje que es artificial en gran medida, ya que las labores mineras crearon montículos, provocaron desmontes, configuraron lagunas que hoy aún perviven, cambiando el ecosistema para siempre. Es así como lo refieren desde Turismo de Maragatería (turismomaragateria.com) y el Ayuntamiento de Santa Colomba, impulsores de esta propuesta que busca también ser un revulsivo para el municipio.
En concreto, la ruta está organizada en tres miradores: Mirador de Pedredo (Pedredo), Mirador de Laguna Cernea (Santa Colomba de Somoza) y Mirador de Fucarona (Rabanal del Camino). El primero es el castro donde vivían los mineros que extraían el oro y la laguna de Santa Colomba aún guarda toques espectaculares y puede vislumbrarse el mecanismo de extracción del metal. Por último, desde el tercer mirador se observa una laguna artificial creada hace 2.000 años y originada a consecuencia de la extracción del oro. Aquí, además hubo una villa romana.
Un viaje por la historia sin límite de edad y con decenas de alternativas complementarias, para poder degustar la cocina tradicional, dormir y disfrutar de la singular belleza de Maragatería, una tierra que mima su pasado y, desde él, proyecta su futuro.