el campillo
cien por cien laciana
El Campillo. Calle Trapa, 11 (Sosas de Laciana). Teléfono: 987 471 452.. Este histórico restaurante situado en Sosas compagina a la perfección platos tradicionales como el embutido o la caldereta con otros más innovadores como el combinado de cecina de vacuno o el montadito de bacalao al estilo tía María

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E n Sosas de Laciana, un lugar que se asoma con valentía a la cordillera de la montaña occidental leonesa, se conservan los viejos hórreos y muchas tradiciones, entre ellas la del buen comer. Allí se habla de caza, de pesca, del áspero canto del urogallo… y del majestuoso caminar de los osos. En Sosas, confundiéndose maravillosamente con el entorno, se ha hecho famoso un restaurante con vocación de galería de arte. Pero la mejor de las obras expuestas es la arquitectura y la naturaleza que se asoman sin pudor a los enormes ventanales del comedor de El Campillo.
Abel Díaz González es el responsable de este sorprendente establecimiento hostelero, un hombre que ha conocido mucho mundo y que ha terminado comprendiendo que nada mejora a su propia tierra, su pequeño pueblo lleno de atractivos. «Este restaurante —dice Abel— lo crearon mis padres en el año 1982, cuando el turismo rural era una utopía. Trabajaron mucho y gracias a ellos se sentaron las bases del nuevo Campillo... Pretendo mantener un restaurante innovador sin olvidar las raíces. La carta es sencilla y a la vez potente. Los platos básicos del antiguo negocio se mantienen, como el embutido artesanal o la caldereta de cordero, la mejor de toda la montaña. Y a la vez innovamos con platos como el combinado de cecina de vacuno o el montadito de bacalao al estilo tía María. La gama de ensaladas es extensa, y tenemos gran variedad de carnes rojas, y asados de lechazos y cabritos.
La media de comer en El Campillo a la carta ronda los 25 euros, excluyendo el vino, del que tienen una carta con más de 70 caldos a elegir de cualquier parte del país y del extranjero. El menú del día sale por 10 euros.
Es un lugar ideal para reposar y reponer fuerzas después de una larga jornada caminando por las montañas de Laciana. Descansar en su terraza, con un espectacular paisaje como fondo, es una agradable experiencia.
Desde hace apenas dos años dispone de zona de eventos que, conjuntamente con la afamada empresa catty-rest ofrece el lugar idílico para celebrar cualquier tipo de banquete.