Azoteas naturales: para verte mejor León
Ver León desde las alturas puede ser el premio a un buen paseo por lugares próximos a la ciudad. El Portillo, el Mirador de la Cruz, Las Lomas, Lancia...

El peregrino baja la cuesta del Portillo y a lo lejos comienza a ver una ciudad con una Catedral al fondo. Día claro o día nublado el paisaje se confirma, porque el gran templo nunca se esconde y emerge entre las nieblas y tinieblas. Se supone que el cansancio se ve atenuado por la belleza de esa entrada a pie a la ciudad que tantas veces realizan los leoneses en coche y pierde cierto encanto entre el asfalto de las autovías. Es un ejemplo de lo que se puede ver cuando León está a tiro de piedra, o de ojo cuando se toma la distancia y se eleva para verte mejor, León en este caso. No falla. Hay varios puntos que como recomendación pueden servir para un paseo que no será por las nubes pero sí por las alturas que permite la orografía alrededor de la ciudad. Lo otro es el paseo, el camino, respirar, es decir lo que no hay que olvidar, que siempre será más fructífero el disfrute y aprendizaje, el mientra, del ir hacia un lugar que a veces llegar a destino. Aunque en este caso, Destinos es el suplemento al que sí merece la pena llegar.
El visitante de cercanía llega al Mirador de la Cruz y lo primero que se encuentra es que la cruz ya no está. En un León atravesado por el Camino de Santiago, este crucero, que fue declarado Bien de Interés Cultural en los años 60 del siglo pasado, desapareció. Sí, queda la base, pero nada más. Y al fondo, la ciudad. Que uno mira a un lado y al otro con la misma sorpresa. Y queda como un testimonio de excepción, aunque esta sería otra historia, el cuadro que pintó García Zurdo. Se dice que esta obra del genio leonés dedicada a La Aparición de la Virgen del Mercado fue concebida por el autor desde este punto de vista excepcional de León.
Si por un momento el tema fuera de cruceros, habría que recordar el del Portillo. Pero este se encuentra en la plaza de San Marcos. Es decir, que la historia hace su guion y sus desaguisados aunque lo importante sea la permanencia del patrimonio. Aunque bien mirado, que es lo que viene al caso, todo este asunto merece otro capítulo centrado en estos elementos de arquitectura y arte popular que marcan tiempos y lugares de la historia de León.
Hay más puntos de vista, que pueden discurrir desde el alto de los depósitos en Puente Castro o Las Lomas, desde donde se divisa la ciudad que devuelve la vista de esa gran loma que se ve desde la ciudad. Y hay un sitio que será pero ya es y que además cuenta la historia leonesa ancestral y que no es otro que el yacimiento de Lancia. Desde ahí las vistas podría decirse que son provinciales. León al fondo pero a ambos lados, por ejemplo, el Teleno o las montañas de Riaño. Todo un espectáculo que es un complemento visual a lo que atesora este territorio y que culminará siendo un centro de interpretación y más, de Lancia, citada en las fuentes clásicas como «la más importante ciudad de los astures», y que se identifica como un importante yacimiento que ha sido pionero en la investigación arqueológica de León y de toda España. Parte del mismo fue comprado y cercado por la Diputación en los años 70 y sus excavaciones han venido siendo financiadas por esta entidad.
Hay todo un paseo de primer orden que va de La Candamia a Las Lomas, incluso con el encanto del chiringuito cuando está abierto en el corazón del bosque... En este caso se conjuga la caminata con el contacto directo con la naturaleza, desde el río a la zona más alta. Loma es una altura pequeña y prolongada, que en este caso parte en forma de ruta desde el río. Por lo que se disfruta primero de la ribera del Torío. En el caso de León, Las Lomas está definida también como núcleo de población, perteneciente a la localidad de Golpejar de la Sobarriba, municipio de Valdefresno, en la comarca de La Sobarriba. En su momento de auge fueron muchos los que optaron como residencia o segunda residencia en viviendas unifamiliares que confirieron a la zona de un gran atractivo. Pero en este caso, de lo que se trata es de disfrutar del paseo, el paisaje, las vistas y esa mirada a la ciudad como lugar de regreso. Y de vuelta, otra vez en el alto del Portillo se puede vislumbrar aquello primero que los peregrinos ven cuando llegan a León. Zona histórica en donde además del citado crucero una fuente histórica atestigua su zona de paso.