Los Prietos lanza su vermut
La histórica destilería amplía su gama de aguardientes y licores con una propuesta criada y elaborada en la zona con la variedad Prieto Picudo. «Es un producto cien por cien Valdevimbre»

La destilería Los Prietos suma ahora a sus referencias de aguardientes y licores un vermut de Prieto Picudo.
No solo de vino presume la zona de Valdevimbre. También, y mucho, de lo que la riqueza de la uva da de sí más allá de esos caldos. Aguardientes y licores, los orujos, son una señal de distinción de la zona tanto como sus vinos. Y la excelencia en la elaboración, aunando la tradición y la esencia de los antiguos alambiques y fórmulas de destilación con las más modernas técnicas que garantizan las exigencias del consumidor actual, y certifican la trazabilidad de las uvas de la zona.
En esta tarea llevan empeñadas tres generaciones de Los Prietos, la casa fundada en 1944 y especializada en la destilación y los licores. Gestionada ahora por Miguel y Camino Prieto, apuesta por la incorporación de nuevos productos a su gama de bebidas. Y lo hace con la puesta en el mercado de Vermut Los Prietos, un producto «cien por cien Valdevimbre», elaborado con uva Prieto Picudo de la zona y que a partir de ahora puede disfrutarse también en la hostelería leonesa.
Sus creadores destacan que la principal peculiaridad del recién nacido vermut, además de tener toda la esencia de la comarca desde la viña a la botella, es un muy buen equilibrio entre los toques dulces y amargos que caracterizan a esta bebida que en los últimos años ha vivido una explosión de propuestas, y en la que los consumidores buscan elementos diferenciadores.
El Vermut Los Prietos está disponible en las principales cadenas de supermercados de León, con el sello de la tradición en la industria vitivinícola de Valdevimbre. Como lo están las otras diez referencias con las que la destilería se ha hecho un hueco importante en el mercado de aguardientes y licores, tan característicos de las sobremesas de la provincia. Entre los favoritos están el aguardiente de orujo y el envejecido en roble, la crema o los más clásicos, de hierbas, café o miel. Y las nuevas propuestas: chocolate, avellana...