Cuando el sol se esconde
Atardeceres mágicos para ahuyentar el calor. Buscar una sombra antes de que el Sol desaparezca puede ser una opción, aunque sin duda la mejor es disfrutar hasta el atardecer

diego manrique
Hay un solo Sol pero atardeceres para todos los gustos y lugares. Tantos, como personas que al final de la jornada descubren que nada se acaba cuando el astro rey se esconde. Es más, ese proceso en el que también es a gusto del consumidor el tiempo que se dedique a ver cómo el atardecer le pasa el testigo al anochecer, abre todas las posibilidades para que el día sea perfecto.
Desde las montañas de Riaño, desde la finca Valdemora, de la calle de uno mismo, desde un claustro, por supuesto que desde el pueblo o desde una búsqueda intencionada de una loma, la oportunidad de saborear el día que se va y deja la noche es uno de esos placeres que se ven acentuados en estos tiempos de máximo calor.
Hay un lugar infalible que es Las Lomas. Desde ese punto privilegiado se tiene una percepción bastante exacta de la belleza de León. Y si de lo que se trata es de esperar a que el Sol juegue con el horizonte la última partida del día, siempre se tendrá a la vista la ciudad que comienza a descansar y que tiene siempre presente a la Catedral como orgullo visible desde tantos puntos de vista.
El río es otro de esos enclaves que dentro de la ciudad ofrece lo natural en medio de lo urbano. Y ese paseo a última hora se ve coronado por la despedida del Sol que siempre se puede acompañar de un refresco en una terraza una vez que se haya cumplido el recorrido previsto.
Porque se trata de disfrutar, pero también hacer ejercicio, saborear la naturaleza y los paisajes leoneses.

Para los más osados, y por supuesto preparados y diestros y conocedores de la materia, como ofrece esta foto que incluye el reportaje y que en su día hizo Diego Manrique, hay atardeceres que surgen de lo más alto. Así definen un punto emblemático que devuelve una puesta de sol espectacular: El pico Gilbo (1679 m s. n. m.), también denominado el Cervino leonés, por su esbelta y característica vertiente norte que se asemeja al Cervino de los Alpes, se encuentra en la cordillera Cantábrica, a orillas del embalse de Riaño, en la montaña Oriental Leonesa. A pesar de no ser la de mayor altitud de la zona —el pico Pandián, el Yordas o la peña las Pintas son más elevados—, es su cima más característica y la más fotografiada.
Vuelta a propuestas de andar por casa, la Candamia. Ver desaparecer la luz del día es adentrarse en lo fresco y recibir la sensación cierta de que pese a la ola de calor se podrá dormir esta noche.

Pero la provincia, principalmente las propuestas rurales son el valor seguro. Qué decir del Mirador de Orellán. Las Médulas son uno de los mayores atractivos de la provincia de León . Su paisaje diferente las convierte en un lugar de interés , que es visitado por miles de personas al año. Ahora, tendrás la oportunidad de poder visitar esta zona de una forma que nunca antes has experimentado. Se trata del Mirador de Orellán que es perfecto para contemplar la inmensidad de esta parte de la geología leonesa.
O el mirador de Santa Elvira. A pesar de que está en plena naturaleza , el Mirador de Santa Elvira está a tan solo media hora de distancia de León. Podrás ir cualquier día, cómodamente con tu propio coche. Es una forma perfecta de hacer una pequeña escapada y estar más en contacto con el medio ambiente . El mirador de Santa Elvira es uno de los mejores miradores de León desde donde podrás contemplar el atardecer. Su localización hace que sea un gran paraje natural, donde disfrutar de la naturaleza en su estado más primitivo. El mirador, en zona protegida, se encuentra en las mejores condiciones.

