Diario de León

Un festín de tierra y sabor

La Alubiada no es solo un evento, es una vivencia. Una cucharada de historia, un homenaje al campo, una muestra del poder de la colaboración entre instituciones, agricultores, cocineros y ciudadanos, así como una oportunidad para conocer una tierra rica en sabores, paisajes y cultura

Cristina Fanjul

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La Bañeza se prepara para uno de los fines de semana más sabrosos del año. Del 12 al 14 de septiembre, se vestirá de gala para celebrar la tradicional Alubiada y la XXII Feria Agroalimentaria. Más de 4.500 raciones de alubias, 51 expositores, jornadas gastronómicas, cultura popular y una fiesta que celebra mucho más que la buena mesa: el orgullo de un territorio que ha hecho de la alubia su seña de identidad. El cultivo de la alubia en la provincia tiene un largo recorrido histórico. Desde el siglo XVIII se tienen registros de su producción, pero no fue hasta el siglo XXI cuando, tras un riguroso trabajo de selección y mejora, las variedades más destacadas obtuvieron el reconocimiento oficial como Indicación Geográfica Protegida (IGP) Alubia de La Bañeza-León. Esta distinción certifica no solo su calidad excepcional, sino su vinculación directa con el territorio. Las variedades amparadas por esta IGP —Pinta de León, Canela, Riñón Menudo y Plancheta— han sido cultivadas durante generaciones en los fértiles suelos de las vegas del sur leonés, regadas por ríos como el Órbigo o el Duerna. El resultado es un producto con una textura suave, piel fina, sabores delicados y una experiencia al paladar que convierte cada plato en un manjar. El acto de presentación de la Alubiada 2025, celebrado recientemente en el ayuntamiento, dejó clara la magnitud del evento. Estuvieron presentes figuras destacadas como el alcalde Javier Carrera, la concejal de Fiestas Carmen Macho, el concejal de Promoción Ferial José Carlos Prieto, así como representantes del sector agrícola, financiero y gastronómico. Entre ellos, el Alubiero Mayor de esta edición, Luis Javier Adiego Marqués, la directora técnica de la IGP, Eva del Río Alija, y el jefe de cocineros Daniel Turrado, junto a varios chefs participantes. Durante su intervención, el alcalde Carrera agradeció la implicación de más de 15 cocineros y 60 organizadores y destacó que «La Bañeza es una ciudad que recibe, que se reinventa y que seguirá trabajando para generar prosperidad». Subrayó la necesidad de identificar y potenciar las cuatro variedades de alubia amparadas por la IGP y de visibilizar el papel crucial de los agricultores: «Ellos son los verdaderos artífices de este producto, los que, con su esfuerzo, dan sentido a esta tierra». El objetivo municipal es claro: apoyar al campo, reforzar la IGP y fomentar una industria agroalimentaria que no solo preserve la tradición, sino que genere riqueza, empleo y un modelo de desarrollo sostenible para la comarca. Si algo demuestra el crecimiento de la Feria Agroalimentaria que acompaña a la Alubiada es la creciente proyección del evento. Esta edición contará con 51 expositores, un salto importante respecto a los 39 del año pasado. El concejal José Carlos Prieto celebró la respuesta del sector, que este año incluye productores de León, Zamora, Salamanca, Galicia, Asturias, el País Vasco e incluso de Portugal. La feria ofrece al visitante la posibilidad de descubrir y degustar una amplia gama de productos tradicionales y gourmet: quesos artesanos, embutidos, conservas, vinos, dulces típicos y, por supuesto, legumbres. Un escaparate privilegiado del mejor producto local y regional, en un ambiente animado, cercano y festivo. Los horarios son amplios y adaptados al flujo turístico, así el viernes se celebrará de 11:00 a 14:30 y de 18:00 a 22:00, el sábado, entre las 10:00 y las 14:30 y de 18:00 a 22:00, mientras que el domingo se prolongará de 11:00 a 21:00. Este día, las calles de La Bañeza se llenan de aromas, cucharas y sonrisas. Se espera repartir alrededor de 4.500 raciones de alubias cocinadas por el equipo de cocineros dirigido por Daniel Turrado, en una operación logística que mezcla precisión culinaria y espíritu festivo. El menú tradicional incluye un primer plato de escabeche, como antesala de las protagonistas: las alubias de La Bañeza. De postre, el típico bollo de San Lázaro, dulce local que pone el broche a un festín que ya es parte del calendario emocional de muchos visitantes. «Lo que hace especial a la Alubiada no es solo lo que se sirve en el plato, sino todo lo que hay detrás», afirma Luis Javier Adiego, Alubiero Mayor de 2025. «Es el ambiente desde primera hora, el cariño con el que se cocina, el trabajo en equipo… Eso es lo que la convierte en una experiencia única». Las legumbres han recuperado en los últimos años el protagonismo que merecen. Son esenciales en la dieta mediterránea, ricas en proteínas, fibra, minerales y con beneficios demostrados para la salud cardiovascular. En un momento en el que la sostenibilidad alimentaria es un reto global, productos como la alubia de La Bañeza se presentan como opciones de futuro, saludables, sostenibles y con identidad territorial. En Castilla y León, existen ocho figuras de calidad vinculadas a legumbres, entre IGP e Indicaciones de Garantía. En conjunto, generan un valor comercial de 2,5 millones de euros al año y ocupan más de 7.000 hectáreas de cultivo.

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