Arganza, "bébetelo y disfrútalo"
Las condiciones climatológicas, geográficas y las características de la tierra hacen que Arganza sea un lugar perfecto para el cultivo de viñedos y rico en fauna y flora, para pasear a pie o realizar rutas en bicicleta, además de zonas de baño

Ocho localidades que aúnan el cultivo vinícola, el enoturismo y las rutas entre la naturaleza. Así es Arganza, un municpio a 18 kilómetros de Ponferrada y 6 de Cacabelos, conocido por sus ricas tierras que rodean el río Cúa, afluente del Sil y que hacen que la calidad de los viñedos sea extremedamente rica.
Y es que estas condiciones climatológicas, las características de las tierras y las geográficas —Arganza se encuentra a seiscientos metros de altitud—, son exactamente las que han hecho que Arganza sea cuna de varias bodegas, como la Bodega de vinos de Arganza S.L., las bodegas Palacio de Canedo o las de Pittacum, además de zona de viñedos de empresas dentro del ámbito nacional e incluso internacional.
Pero además de su excelente vino, el municipio arganceño es un rincón de la provincia leonesa para disfrutar del turismo de naturaleza.
Una de las rutas principales, que conecta las localidades de San Vicente y Espanillo, es un de las más especiales y de las que más pueden disfrutar los turistas que tienen ganas de gozar del entorno natural.
Además de tener una parada obligatoria en una zona de baño del río Cúa, para darse un chapuzón en los meses de calor, la ‘Senda del Hierro’ o ‘Ruta de los Cortines’, tal y como lo han explicado desde el mismo Ayuntamiento de Arganza, oferece al turista un paseo entre la naturaleza y los típicos cortines, unos muros de piedra seca construidos para proteger las colmenas de los osos o para dividir los cultivos, en este caso en concreto. No se trata de una piscina fluvial como tal, pues no está habilitada para ello, pero sí es un lugar perfecto para refrescarse y pasar un buen rato rodeado de fauna y de flora.
Un total de ochenta cortines entre los cincuenta de San Vicente y los treinta de Espanillo levantados durante la década de los años 50, hacen de esta ruta un paseo tan especial que el Ayuntamiento lucha por mejorar y visibilizar para que se dé a conocer.
Pero no siendo suficiente con una ruta espectacular, el municipio de Arganza también oferta una ruta pensada para la bicicleta, aunque también para los caminantes. Se trata de un camino de senderismo que une Vega de Espinraeda y Sancedo, aunque el Consistorio busca subvenciones para crear puentes que crucen por el arroyo de Salcedo, afluente del Cúa.
El principal objetivo es facilitar el paso para las bicicletas y para los transeúntes.
Arganza, con sus ocho municipios, también puede presumir de su atractiva arquitectura.
El molino para hacer trigo de Espanillo, el Palacio de Salcedo o la iglesia de Arganza son ejemplos de la magnitud de los monumentos. De hecho, el caso del primero, desde el Ayuntamiento aseguran que el objetivo es «restaurarlo».
Con toda la riqueza cultural, de naturaleza y el enoturismo del que goza el municipio de Arganza, desde el Consistorio intentan transmitir el mensaje de que en el municipio «se vive muy bien».
Dada la cercanía de Arganza con localidades más civilizadas como Ponferrada o Cacabelos, el municipio aporta una fácil comunicación y acceso a los grandes centros ciudadanos.
Además, declaran que «están trabajando para ofrecer lo último en tecnología y favorecer así el teletrabajo y el asentamiento de nueva población».
Pero como es el caso de muchísimos pueblos de la comunidad de Castilla y León, las zonas rurales están destinadas a envejecer e incluso a desaparecer si no se promociona el relevo generacional entre la población joven.
«Tenemos medios, tenemos escuelas», han lamentado desde el Ayuntamiento de Arganza.
«Hay mucho que ofrecer, pero necesitamos gente joven». Con este mensaje han querido concluir desde el Consistorio, que asegura que los precios de las viviendas en el muncipio leonés no son «excesivamente caros».
Aunque, gracias al éxito nacional, e incluso internacional de algunas de las bodegas, foráneos conocen el pueblo a partir de grandes eventos como la celebración de bodas, bautizos o comuniones, y terminan por «comprar una casa» en Arganza, no se trata de la única opción.
Gracias a la presencia y al buen posicionamiento de la zona de los viñedos en el municipio, las vendimias proporcionan varios puestos de trabajo, y además existen polígonos en las inmediciones donde los jóvenes tienen la oportunidad de comenzar en el mundo laboral e incluso alquilar una vivienda en un entorno rico en la naturaleza.
Entre los ocho muncipios, el Ayuntamiento de Arganza también pone a disposición de los turistas un total de siete casas rurales, una opción perfecta para grupos de amigos o familias que quieran desconectar del ruido y del caos de la ciudad para respirar aire puro y fresco durante unos días, y combinarlo con la cata de un buen vino y los paseos y rutas, tano a pie, como en bicicleta.