Riego de la Vega: El paraíso desconocido
Riego de la Vega es uno de los ayuntamientos más atractivos de León. Bendecido por la naturaleza y rico en patrimonio, el visitante que se aventure a visitar algunos de sus pueblos querrá regresar. Arte, gastronomía y riqueza medioambiental son las claves para hacer una escapada

Imagen de uno de los molinos de Riego de la Vega
En el corazón de la comarca de La Bañeza se encuentra Riego de la Vega, un municipio que es mucho más que un punto en el mapa. Ofrece tantas posibilidades que se requieren varios días para conocer todas las riquezas que esconde. Arte, deporte, naturaleza y calidad culinaria con algunas de las cualidades que atesora. Formado por seis localidades —Riego de la Vega, San Félix de la Vega, Castrotierra de la Valduerna, Villarnera de la Vega, Toralino de la Vega y Toral de Fondo—, este enclave leonés sorprende al viajero con su riqueza natural, patrimonial y cultural, invitando a recorrerlo sin prisas, disfrutando de su paisaje, sus gentes y sus tradiciones.
La historia late en cada rincón de Riego de la Vega y sus pueblos. Destaca el Santuario de Castrotierra, punto de referencia provincial por la tradición de las rogativas con pendones, un espectáculo único de fe y color. El viajero curioso podrá descubrir también el artesonado mudéjar de las iglesias de Riego y San Félix, un ejemplo singular del patrimonio religioso leonés, junto con el retablo de la iglesia de Riego de la Vega, que conserva la huella artística de siglos pasados. Estos forman parte de la ruta de los Artesonados Mudéjares cuya joya es el artesonado de Santa Colomba de la Vega, con forma de bóveda celeste.
Los molinos de agua restaurados en Toralino, San Félix y Riego son testimonio vivo del antiguo esplendor agrícola e industrial de la zona, mientras que en Toralino destaca la cruz de su iglesia, emblema espiritual de la localidad.
La huella histórica de la Vía de la Plata, calzada romana que atraviesa el territorio, suma un atractivo especial para los amantes de la historia y el senderismo. Además, en Castrotierra el viajero puede adentrarse en el Centro de Interpretación de Pendones, y en Riego de la Vega, descubrir la tradición en el Museo de la Molienda, que conecta la memoria local con el presente.
El calendario festivo de Riego de la Vega es un auténtico mosaico de celebraciones. Cada pueblo celebra sus fiestas patronales, acompañadas de romerías y pendonadas, con especial protagonismo de las vinculadas al Santuario de Castrotierra.
En el terreno cultural, la cita estrella es el Festival Internacional «Luna de Cortos», que ha situado al municipio en el mapa internacional del cortometraje. Junto a él, emergen con fuerza la Feria de Productos Autóctonos y la Jornada de Exaltación de la Patata —que en 2025 celebra su tercera edición—, con charlas, catas, degustaciones y actividades culturales que ponen en valor la gastronomía local.
La diversidad cultural también se refleja en eventos como el Karroko Rock en Toral de Fondo, la original tractorada de San Félix de la Vega, y un sinfín de actividades que llenan de vida las calles durante todo el año.
Riego de la Vega es también naturaleza en estado puro. Los ríos Tuerto, Peces y Duerna atraviesan su territorio, flanqueados por alisos, chopos y una exuberante vegetación de ribera. Los campos de cultivo, donde reinan la patata y los cereales, se mezclan con las huertas tradicionales y los montes de encina de Riego, Castrotierra, Toralino y Toral, creando un paisaje variado y armónico.
La fauna es otro de los atractivos: no es raro ver cigüeñas blancas anidando en los campanarios, o milanos sobrevolando los campos, mientras pequeños mamíferos habitan discretamente los espacios ribereños. Este entorno, a medio camino entre lo agrícola y lo natural, invita a realizar actividades al aire libre, ya sea senderismo, cicloturismo o simplemente paseos tranquilos.
Aunque profundamente ligado a sus tradiciones, Riego de la Vega también mira al futuro. El municipio cuenta con piscina municipal, casa de cultura, bares en todas las localidades y el Restaurante Galicia en Toral de Fondo, así como un supermercado en Riego de la Vega.
En el ámbito económico, destaca su polígono industrial, situado estratégicamente junto a la N-VI y muy próximo a la autovía A-6. Este espacio, donde se ubican empresas de diversos sectores, supone un motor de empleo y desarrollo, garantizando oportunidades y contribuyendo a la fijación de población en la zona.