Fantasía en el Munic
El Museo Munic de Carracedelo ofrece la exposición temporal dedicada al universo del Tim Burton. La magia de este cineasta fusiona lo macabro con lo entrañable, lo oscuro con lo hermoso, y todo ello con personajes extravagantes en la comarca berciana.

La invasión de los marcianos de ¡Mars Attack! da la bienvenida al Museo Munic de Carracedelo, en el Bierzo, para ofrecer un recorrido por el universo de Tim Burton a través de sus mundos más icónicos, en los que los personajes extravagantes cobran vida. Y es que Iconos. Universo Tim Burton reúne desde el humor de Bitelchus hasta Frankenweenie o Wonka, pasando por la ternura de Eduardo Manostijeras o la magia de Pesadilla antes de Navidad, a través de sus salas diferenciadas.
Esta exposición temporal ofrece escenografías inmersivas, esculturas inéditas y materiales originales en un recorrido por los mundos del director y creador, donde lo macabro y lo hermoso se encuentran. Reúne una selección de obras de este autor a través de sus películas, con escenografías artísticas y libros emblemáticos.
Al adentrarse en el interior del Munic, la estética de Burton despliega sus personajes y tramas, además de una meticulosa creación de ambientes visuales. Destaca la escultura digital, y los visitantes pueden interactuar con representaciones tridimensionales de personajes de El extraño mundo de Jack o Beetlejuice, que revelan detalles nunca vistos en pantalla.
Uno de los elementos más fascinantes es la exposición de guiones originales de algunas de sus películas más emblemáticas, lo que permite al visitante entender mejor la relación entre la visión visual y narrativa que caracteriza al cineasta.
Tras los marcianos, se da paso a la magia y el asombro de Charlie y la fábrica de chocolate, con un retrato de Tim Burton que captura su visión única del mundo de Willy Wonka. Una sala aparte está dedicada a la fábrica de chocolate, que sumerge al visitante en una dulce atmósfera con aroma a cacao.
Beetlejuice recrea la emblemática oficina de Bob, el abogado del más allá. También se incluye el libro original de Recién fallecido. La magia oscura de Frankenweenie se materializa en el momento en que Sparky resucita en el cementerio de animales junto a Víctor. En esta sala también se alojan libros de la edición especial de Frankenstein, de Mary Shelley, una obra que sirvió de inspiración a Burton para crear su versión moderna de la historia del monstruo.
Eduardo Manostijeras tiene un espacio especial que traslada al idílico pero inquietante vecindario de los años cincuenta, con el enorme dinosaurio realizado con un seto, una de las escenas icónicas del film, con las manos-tijera de Eduardo.
El recorrido continúa con uno de sus primeros trabajos, La gran aventura de Pee-Wee y Vincent, un corto animado que rinde tributo a Vincent Price y a los clásicos del cine de terror. El encantado Halloween Town adentra al visitante en Pesadilla antes de Navidad, con un entorno inquietante capturado en una maqueta detallada.
Finalmente, la sala dedicada a Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet transporta al visitante al oscuro y macabro Londres victoriano, recreado con todo detalle y con especial enfásis en la barbería de Sweeney Todd.
Con este proyecto, el Munic no solo pretende mantener el listón de la última exposición —que fue un éxito entre el público familiar—, sino también atraer a un perfil de visitante de mayor edad, fascinado por la atmósfera no solo de películas que ya son historia del cine, sino también por el propio universo creativo de su autor.
En este espacio se invita a sumergirse en el mundo del cineasta, cuya visión artística ha redefinido el cine fantástico y de terror con su particular estilo visual. Sus películas, llenas de personajes excéntricos, escenarios surrealistas y narrativas profundamente humanas, siguen dejando una huella imborrable en la cultura popular. La magia de Burton fusiona lo macabro con lo entrañable, lo oscuro con lo hermoso, invitando a cuestionar los límites de la imaginación.
La exposición, comisariada por Silvia Blanco, abrió sus puertas en el mes de abril. Tres palabras definen esta muestra, como ya lo hicieron con las cuatro anteriores, en palabras del alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce: «trabajo, esfuerzo y dedicación». «Con el mérito añadido —destacó durante la inauguración— de que en un municipio pequeño de la provincia de León haya un museo de estas características».

Otro de los espacios está dedicado a Eduardo Manostijeras

La sala dedicada a Charlie y la fábrica de chocolate