El cielo está en Asturias
Teverga culmina las obras de la que será su «vía ferrata», una idea para la que tuvo que obtener los permisos regionales para intervenir en el parque natural de Las Ubiñas-La Mesa, y en las cercanías de zonas de especial protección

c. f. a.
El concejo de Teverga, situado en el suroeste asturiano, vuelve a llamar la atención del turismo de naturaleza gracias a la inminente instalación de su primera vía ferrata pública. Esta iniciativa se materializa tras años de demanda de los sectores locales y una serie de trámites administrativos, técnicos y medioambientales que harán que esté lista en primavera del 2026. Se ubicará en el entorno de los acantilados de la Sierra de Sobia, en la zona de Entrago, un área ya conocida por su uso en escalada tradicional. El trazado se ha diseñado con una longitud total aproximada de 600 metros distribuidos en tres tramos, combinando progresión vertical y horizontal, con agarres metálicos para manos y pies, anclajes seguros, pasamanos y cable de seguridad a lo largo de la pared. Se prevé que tenga niveles de dificultad «iniciación-medio», lo que quiere decir que será accesible no solo para escaladores experimentados, sino también para personas que desean iniciarse en la montaña sin tener experiencia previa. El inicio del itinerario estará sobre la braña ubicada sobre la depuradora de Entrago, a la que se accede con facilidad desde la carretera AS-228, por una pista forestal que se mantendrá como está, salvo el añadido de una capa de zahorra. Se construirá un itinerario de 600 m. lineales que discurren por la vertiente interior sur de una cresta, donde existe una gran falla geológica que separa el macizo en dos mitades de gran verticalidad.
«El itinerario propuesto discurre por tramos horizontales y verticales por la cara norte, desde la cota aproximada de la zona de aproximación (cota más 470 metros) hasta un punto intermedio de la coronación del Cantil, sobre la cota de más 650 metros», añade el proyecto. En esa zona se bifurcaría en dos tramos, uno de salida y descenso por la cara sur a modo de vía de evacuación o tramo intermedio y otro hacia la cota aproximada de más 735 metros. Desde ambos puntos de coronación del Cantil se discurrirá por tramos de vía asistida que desciendan por la cara sur hasta la braña existente en la zona intermedia de cota 600-615 metros», añade la memoria. Los tres tramos, con distinto nivel de dificultad, estarán señalizados para establecer claramente las normas de uso y seguridad. El proyecto, impulsado por el equipo de gobierno, de IU, cuenta con el respaldo de la asociación de escalada del concejo y era una de las peticiones de las empresas turísticas del municipio.
La financiación proviene del Plan de Sostenibilidad Turística, en parte con fondos europeos Next Generation. El proyecto obtuvo los permisos necesarios para intervenir en la zona, a pesar de estar dentro del ámbito del Parque Natural Las Ubiñas–La Mesa. Las autoridades argumentan que la actuación se realiza en un área ya usada para escalada y que no hay presencia cercana de zonas de cría de osos, aunque se reserva la posibilidad de suspender la actividad en caso de impacto ambiental.
La vía ferrata se concibe como un motor de turismo activo para Teverga, con varios objetivos: atraer a un público más amplio —familias, principiantes y visitantes ocasionales— que quizá no se anime con la escalada tradicional, abriendo de esta manera la montaña a gente con menor experiencia, y complementar la oferta turística ya existente —senderismo, rutas tradicionales y la Senda del Oso, muy popular entre cicloturistas y senderistas— con cuevas, paisajes naturales y un patrimonio rural de primer orden.
Con la ferrata, Teverga gana un nuevo atractivo de aventura vertical que impulsará la economía local: más visitantes significan mayor demanda de alojamientos rurales, hostelería, empresas de turismo activo —una oportunidad para diversificar la economía más allá de la ganadería y el turismo tradicional. Con un coste aproximado de 82.000 a 100.000 euros, la esperanza del ayuntamiento y de los promotores es que la vía ferrata esté operativa a antes de primavera. El proyecto ya despierta ilusión: para muchos, representa «la primera ferrata pública de Asturias», una instalación que —más allá del deporte— tiene el potencial de reconvertir la imagen de Teverga, reforzando su perfil como destino para naturaleza, aventura y turismo rural. La ferrata es probablemente la novedad más visible, pero Teverga tiene ya una oferta muy rica y variada —y con la inauguración de este itinerario vertical, puede consolidarse como referente del turismo versátil en Asturias.
El concejo ya contaba con atractivos potentes: la Senda del Oso, la Cueva Huerta, bosques como el Hayedo de Montegrande, cascadas como la del Xiblu o rutas tradicionales como la Ruta Vaqueira, además de un valioso patrimonio cultural. Con la vía ferrata, Teverga refuerza su perfil como destino de turismo de aventura y naturaleza, capaz de ofrecer una experiencia completa: desde paseos tranquilos hasta retos verticales para los amantes de las grandes experiencias.