Mansilla de las Mulas sabe a tradición
Seis restaurantes participan este año en las XXIV Jornadas Gastronómicas Saboreando la Matanza, que se celebran los días 31 de enero, 1, 7 y 8 de febrero en Mansilla de las Mulas

Mansilla de las Mulas volverá a situarse como uno de los grandes referentes gastronómicos del invierno con la celebración de las 24 Jornadas Gastronómicas «Saboreando la Matanza», que tendrán lugar los días 31 de enero, 1, 7 y 8 de febrero de 2026. Una cita plenamente consolidada tras más de dos décadas de trayectoria y que cada año atrae a numerosos comensales dispuestos a disfrutar de los sabores más auténticos de la tradición chacinera leonesa, al tiempo que descubren una localidad cargada de historia y encanto.
Impulsadas en sus inicios por el Centro de Iniciativas Turísticas (CIT) Mansilla Medieval, las jornadas están coordinadas en la actualidad por el Ayuntamiento, que se encarga de articular la participación de los restaurantes y la difusión del evento. Las fechas no son casuales: se celebran a finales de enero y comienzos de febrero, antes del Carnaval y la Cuaresma, cuando los productos de la matanza alcanzan su punto óptimo de curación tras el tiempo transcurrido desde San Martín.
La tradición manda que, en los días más fríos del invierno, las mesas se llenen de embutidos, salazones y platos contundentes elaborados a partir del cerdo. Estas jornadas rinden homenaje a la cocina popular y al saber hacer de los fogones locales, reconocidos por la calidad de su producto cárnico y chacinero. Además, durante los días de celebración, los restaurantes participantes ofrecerán tapas especiales inspiradas en la matanza, permitiendo disfrutar de estos sabores también en formato más informal y accesible, ideal para recorrer la villa y dejarse llevar por su buen ambiente.

Mansilla de las Mulas jornadas gastronómicas de la matanza.
El menú previsto, adaptable al estilo de cada establecimiento, incluye una amplia variedad de especialidades como jamón, lomo, chorizo, salchichón, torreznos, jijas, morcilla, alubias con oreja y rabo, patatas con costilla, lacón con verduras, lengua estofada, ensalada, solomillo al estilo de la casa y postres caseros. El precio del menú será de 30 euros, con la bebida no incluida.
En esta edición participan los restaurantes Alberguería del Camino, Mesón El Gallo, Restaurante El Hórreo, La Taberna de Gelo y La Curiosa, habituales de unas jornadas que registran cada año una excelente acogida. El éxito es tal que algunos establecimientos amplían la oferta por iniciativa propia durante algún fin de semana adicional de febrero para atender a grupos de clientes fieles que repiten edición tras edición.
Más allá de la mesa, las jornadas gastronómicas suponen una excelente ocasión para descubrir Mansilla de las Mulas con calma y dejarse sorprender por su valioso patrimonio histórico y su agradable ambiente invernal. La villa, a menos de 20 km de León, conserva amplios tramos de su muralla medieval del siglo XII, una de las mejor preservadas de la provincia, por la que se puede pasear accediendo a través de puertas históricas como la de la Concepción o la del Castillo. Muy cerca se alza el puente medieval sobre el río Esla, de ocho arcos, paso histórico de peregrinos y uno de los símbolos más reconocibles de la localidad.
El recorrido puede completarse con la visita al Museo Etnográfico Provincial de León, ubicado en el antiguo convento de San Agustín, donde se muestra la cultura y las tradiciones populares leonesas, o con paradas en templos tan representativos como la iglesia de Santa María, de origen románico, o la iglesia de San Martín, antiguo edificio mudéjar que hoy funciona como Casa de la Cultura. La ermita de la Virgen de Gracia, patrona del municipio, completa este conjunto patrimonial.
A todo ello se suma el encanto de sus plazas tradicionales, como la del Grano, la del Pozo o la de la Leña, con arquitectura popular de barro y madera, y la presencia constante del Camino de Santiago, simbolizada en el Monumento al Peregrino, que aporta vida y un ambiente acogedor durante todo el año. Gastronomía, historia y tradición se dan así la mano en una propuesta que invita no solo a sentarse a la mesa, sino también a vivir la villa, pasearla y disfrutarla, convirtiendo las jornadas en una escapada completa con sabor, patrimonio y autenticidad.
La combinación de producto de calidad, elaboración tradicional, patrimonio histórico y animación en las calles convierte estas jornadas en una cita imprescindible para los amantes de la buena mesa y para quienes buscan una escapada con sabor, historia y autenticidad.