IGP Lenteja Tierra de Campos: Origen, Calidad y Salud
Fina al paladar y de un pequeño diámetro, la lenteja pardina de Tierra de Campos se ha convertido en condimento habitual en las propuestas gastronómicas. Con ‘s’ de sabor y saludable

Desde la tierra a la mesa, la lenteja pardina transita por el más exigente cuidado para que esa pequeña pardina moteada alcance un estatus que sus productores están consiguiendo con todo el trabajo y dedicación posible. La calidad manda y más si se trata de un producto indispensable en cualquier cocina. Una legumbre que tiene en Tierra de Campos un escenario ideal para su producción en el que la tradición heredada de padres a hijos para su cultivo sigue cuidándose hasta el más mínimo detalle.
Su IGP que abarca nada menos que 265 municipios da buena cuenta de ello incluyendo dentro de la provincia de León a las comarcas de Sahagún y Esla Campos así como a otras provincias como las de Palencia, Zamora y Valladolid.

Con tres premisas claras: origen (Tierra de Campos), calidad (criada en unas condiciones climáticas adecuadas) y seguridad alimentaria (con exigentes controles desde su sembrado hasta que llega a la mesa del consumidor), la lenteja IGP Tierra de Campos es esencial para una dieta equilibrada por su riqueza en proteínas y alto contenido en fibra, algo que desde su Consejo Regulador se destaca, año tras año esta legumbre ha ido ganando peso y protagonismo en la mesa y mantel de muchas casas... y restaurantes. Precisamente en muchas recetas elaboradas por la experiencia en la cocina su protagonismo es elocuente. Desde los platos más novedosos a otros enraizados en la tradición.
Identidad propia no le falta a una legumbre que se reconoce a simple vista y que posteriormente, tras su paso por los fogones, se disfruta. El sol del mediodía, las suaves o frías temperaturas matutinas y vespertinas crean un entorno agroclimático ideal, que permite una lenta maduración de estas lentejas de excelente calidad, cuyo desarrollo final tiene que ver mucho con el buen hacer de los agricultores.
De ahí y con la supervisión y control del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida Lenteja Tierra de Campos llegará al plato condimentada con diferentes ingredientes, acompañantes de una legumbre con un sello de identidad propia que en Tierra de Campos tiene su origen, su marca de calidad y de una esencia de salud que se está ganando por méritos propios un lugar destacado en cualquier propuesta gastronómica recomendable.
Y todo con una producción media de 1.100 kilos por hectárea para alcanzar una producción que en los últimos años ha tenido un déficit de produvtores a consecuencia de la falta de ayudas para hacer frente a todo el proceso para dar de sí una legumbre que no debe faltar en ninguna mesa. Por muchas y poderosas razones.