'Teitos' de la Cabrera leonesa en peligro de extinción
El conjunto de pajares de Villar del Monte es único en España por sus cubiertas vegetales, los cuelmos, herencia genuina de los pueblos antiguos que se hunde en el olvido

El conjunto de pajares de Villar del Monte es único en España por sus cubiertas vegetales, de 'teitu'.
La belleza de los pajares de teitu de Villar del Monte se mantiene por encima de su decadencia. Una ruina anunciada a la que se han resistido sus sólidas facturas. El pueblo museo de Cabrera Alta ofrece uno de los paisajes más parecidos a los enclaves astures y celtas de la antigüedad. Hasta la prehistoria hay que desplazarse para conocer el origen de estas techumbres de paja que la despoblación y la vida moderna han dejado en desuso.
Un paseo entre los viejos pajares, de más de doscientos años, es sumergirse en la armonía que ofrece la conjunción de piedra, paja y madera, únicos materiales, junto al barro para rejuntar los cantos y alguna pizarra en los bellos remates, de incorporación más reciente.
El teitu fue el techado tradicional en las viviendas de Cabrera hasta que, en el siglo XIX, las cubiertas de pizarra empezaron a sustituir a la paja. La pizarra no llegó a colonizar los pajares en Villar del Monte. Ni siquiera el maldito impuesto a las cubiertas vegetales logró arrumbar estas hermosas techumbres cuya construcción es un arte. El oficio de teitar.
Domingo fue el último teitador local. Y el último pajar que teitó es uno de los más hermosos del conjunto cabreirés, a punto de hundirse también. Domingo no colgó las herramientas. Se las entregó a Miguel Anxo Rivera, que ha aprendido el oficio y es el artífice de las últimas restauraciones que se han hecho en los pajares de Villar del Monte, además de enseñar la técnica a mujeres que, en San Martín del Agostedo, han recuperado un teitu después de un curso. Los cuelmos, como dicen en Villar al teitu, están en peligro de extinción.
El urbanista Félix Benito incluyó Villar del Monte, en 1998, entre los pueblos con más personalidad dentro de la arquitectura tradicional de Castilla y León. La expresividad de su imagen, la coherencia de sus conjuntos y el grado de preservación hacían de La Cabrera, todavía entonces, «la comarca más emblemática de la comunidad, junto con la sierra de Francia (La Alberca), entre la arquitectura montañosa», afirmó. Ya entonces se pedía la declaración de Bien de Interés Cultural como conjuntos etnográficos a este pueblo del municipio de Truchas y a Forna, en Encinedo.
Aparte de una restauración puntual que realizó la Junta de Castilla y León y otras que han acometido particulares y asociaciones, nada más se ha hecho por salvar este patrimonio único en León y en España. Las instituciones que deben velar por la arquitectura tradicional están demasiado lejos de una comarca que, con la etiqueta de atrasada, está a punto de perder un rico y exclusivo legado.
Los pajares se resisten. Se han mimetizado con el paisaje de Cabrera igual que los castaños y robles que dan sombra a la vereda que baja en paralelo al arroyo de Piedrasalbas. Es la calle de Los Pajares. El agua brinca entre las piedras y brinda la alegría del deshielo que riega la primavera. No hay llanto, es la fuerza de la naturaleza que se abre paso en el silencio del olvido.
La Red Española de Desarrollo Rural incluyó a Villar del Monte como ejemplo de buenas prácticas nacionales por su «singular arquitectura de carácter rural y arraigo a la tierra» junto a Las Casas Cuevas de Setenil de las Bodegas, en Cádiz, o el paisaje agrario tradicional de La Geria en Lanzarote.
El pueblo museo de La Cabrera empezó a sacar lustre a su legado con acciones públicas de Junta y Diputación, como la restauración de los corredores de la plaza y la casa de la chimenea, y seguidas por particulares y asociaciones (Museo del Encaje, Casa del Ayer, fragua...) y la Junta Vecinal, que ha recuperado el molino de rodezno, o el Ayuntamiento de Truchas, que intervino en la escuela.
La Diputación, a través del Instituto Leonés de Cultura, acaba de publicar la convocatoria de subvenciones para restauración de la arquitectura tradicional leonesa, con 575.000 euros de presupuesto. Una de las líneas es la ideal para los pajares de Villar del Monte. Es la destinada a inmuebles o construcciones propiedad de entidades locales y particulares para palomares, pallozas, hórreos, molinos, cortines y chozos o chozas pastoriles con cubierta vegetal.
Los pajares no se mencionan, pero no deberían ser excluidos. La convocatoria prioriza construcciones que muestren tipologías únicas o en grave riesgo de desaparición, y que contribuyan a proteger el paisaje rural. Las características de la restauración que conserven las tipologías, las técnicas tradicionales y los materiales autóctonos, así como la continuidad de los usos y funciones para los que fueron construidos, también puntúan.
Los pajares de Villar del Monte no pueden demostrar la continuidad de su uso porque ese mundo ya no existe. Pero merecen vivir en pie.
Si el olvido vence, la naturaleza no le hará ascos a las piedras arrumbadas. Volverá a enredarse y a crecer entre los muros como ya lo hace entre los muros de piedra que verdean. Y León perderá una valiosa joya de teitos.

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

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Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

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Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.
Paisaje de 'teitu' en Villar del Monte

Los pajares de Villar del Monte son un conjunto único en España por sus cubiertas vegetales y el entorno.