DE VIAJE A POBLADURA DE PELAYO GARCÍA
Pobladura de Pelayo García, verano a la fresca
Pobladura de Pelayo García ofrece un completo programa cultural para las noches, en el que la calle se convierte en espacio de confraternización vecinal para dar testimonio de un pueblo muy vivo con una oferta de servicios que le coloca como lugar ideal por la calidad de vida

Puede parecer una obviedad, pero no. Pobladura de Pelayo García es un municipio vivo y vivible. No se puede decir de todos, menos aún con las cifras demográficas en declive generalizado. Pero frente a este escenario, el Ayuntamiento paramés suma diez años ya de estrategia de éxito, como muestra el crecimiento del padrón, para convencer a sus jóvenes de que pueden quedarse porque tienen los servicios necesarios, además de una oferta cultural y de ocio variada, para desarrollar un proyecto con calidad de vida. Todo a apenas 25 minutos de León y al lado de los nuevos polos industriales de referencia, como el polígono de Villadangos del Páramo, y cabeceras de comarca como Santa María del Páramo y Valencia de Don Juan. Si quieren comprobarlo, aprovechen estas fechas y pásense a disfrutar de la programación cultural de sus noches de verano al fresco, como anima su alcalde, José Ángel Tranche.

La temporada estival exhibe la carta de servicios de Pobladura de Pelayo García. La nómina de parques, rutas biosaludables a pie o en bici por su monte e instalaciones deportivas de todo el año, como el frontón cubierto, las pistas de pádel o el polideportivo, añade ahora la apertura de las piscinas municipales, convertida en referencia de la comarca. El calor anima a darse un chapuzón en esta zona verde con bar y cafetería, donde además se ubica el aparcamiento para caravanas, habilitado con 10 plazas, apenas a un kilómetro del pueblo, con estancia gratuita y agua potable.
El censo acumula más vecinos en esta época, pese a que apenas hay oferta de alquiler y lo que aparece se vende con rapidez, como incide el alcalde. La demanda la justifica su ubicación geográfica, con buena conexión a la autovía y salida hacia las vías de gran capacidad que estructuran las comunicaciones, pero sobre todo la apuesta por «hacer pueblo», como recalca Tranche, convencido de que las políticas municipales deben ir dirigidas a tejer una red de servicios que favorezca que «haya vida, haya gente y sea como vivir en una urbanización a la que se añaden todos los servicios». «Somos un pueblo del Páramo que lucha por sobrevivir. No es que hayamos ganado la batalla, pero estamos ahí», incide el regidor paramés con los datos de su parte.
El esfuerzo ha dado resultados ya, con uno de los crecimientos porcentuales más altos del censo en la provincia en este tiempo. El impulso de Pobladura de Pelayo García se cimenta en «pensar qué necesitan los vecinos para quedarse y dárselo», como apunta el alcalde, quien cita como ejemplo «los espacios coworking, con todos los despachos alquilados y gente que teletrabaja», o la «guardería, que se va a abrir pronto». El resultado convierte al pueblo en un espacio con alternativas en el que la iniciativa privada, con tienda de alimentación y bares, da sustento a una economía en la que pervive la herencia de las explotaciones agrícolas y ganaderas de un páramo en el que el regadío ha multiplicado las posibilidades.
En ese escenario, Pobladura de Pelayo García cultiva como fórmula de arraigo el mimo a las tradiciones. Con la asociación cultural El Monte como motor se mantiene la escenificación de la boda tradicional paramesa y de la ronda, además de la Poesía Ilustrada. La implicación de los vecinos permite mantener un museo al aire libre con fotografías antiguas de la vida del pueblo y sus tradiciones, reflejadas en diferentes murales colocados en las fachadas para conocer su esencia en un paseo por las calles.
El encuentro de los vecinos para hacer pueblo halla un espacio privilegiado en la antigua plaza de toros, recuperada no sólo para el encierro de las fiestas, sino como espacio cultural. Esta filosofía marca también el programa de las Noches al Fresco con las que Pobladura de Pelayo García ha logrado hacer de una costumbre un emblema veraniego. El programa se presenta en esta sexta edición «cargado de actividades pensadas para disfrutar, compartir y hacer que el pueblo siga estando más vivo que nunca», como promocionan desde el consistorio para incentivar a la participación en las propuestas de «teatro, talleres, música en directo, cine de verano, deporte, literatura, karaoke, actividades para los más pequeños, la observación del eclipse solar y muchas». «Estas Noches al Fresco son mucho más que un calendario de actividades. Son una oportunidad para reencontrarnos con vecinos y amigos, conocer gente, disfrutar de las noches de verano y seguir creando recuerdos juntos», apuntan desde un pueblo que está muy vivo.

