Gradefes: Un encanto monacal
Gradefes es un encanto. Todo el año. Su riqueza patrimonial, cultural y gastronómica abre, en verano y también en invierno, las puertas al visitante. Para que el disfrute sea pleno. Con el río Esla como testigo y con la vega de Eslonza de ubicación geográfica, su rica historia y el legado que conserva se puede apreciar en joyas como las que aglutina su 'Ruta de los Monasterios'

Acercarse y pasear por el municipio de Gradefes, por cualquiera de sus 19 localidades, es hacerlo por lugares con encanto que mantienen viva la memoria y herencia de sus ancestros. Es vivir y disfrutar de la historia en letras mayúsculas, de sus gentes que defienden con orgullo las huellas de un tiempo pasado que también luce en el presente.
Gradefes tiene muchos encantos. Arquitectura, cultura, gastronomía... todo el año. En verano y ahora que el otoño y luego el invierno marquen el paso durante unos meses. El tiempo pasa, pero en este municipio se detiene en todas sus joyas patrimoniales para que el visitante pueda disfrutar de una estancia placentera, que pueda también conocer ese legado que Gradefes muestra cada día a quien desee pisar sus calles.

Esa riqueza patrimonial no se esconde. Está latente y presente. Palomares, casetas, corrales, hornos de pan, molinos... Construcciones que también sirven para conocer la vida de sus gentes. Joyas que apuntan también a esa presencia monacal en el municipio, importante y a día de hoy reflejada en construcciones, algunas en uso, y que Gradefes, de la mano de su Ayuntamiento, permite recorrer en una propuesta imprescindible para el que se acerca al municipio: la Ruta de los Monasterios.
Cuatro auténticas joyas que pueden visitarse en una ruta con la posibilidad de ser guiada y con ello explicada de la mejor manera posible. Empezando por la Iglesia románica de la Asunción en Villamún, declarada Bien de Interés Cultural en el año 1982. Perteneciente a un estilo de transición entre el mozárabe y el románico, esta iglesia construida en el siglo XII, exhibe un sencillo pórtico exterior por el que se accede a la misma. En el interior, una sola nave en la que destaca un arco casi de herradura, sostenido por dos capiteles románicos sobre columnas adosadas al muro que da acceso al ábside, de bóveda cupuleiforme.

De esta localidad a otra perteneciente al municipio como Santa Olaja de Eslonza. Allí se asientan las ruinas del monasterio renacentista-barroco de San pedro de Eslonza, también BIC desde el año 1931.
Fundado en el Siglo X, tuvo vida hasta 1835. Interrumpido en el 988 por una devastación sarracena que arrebató al monasterio todos sus enseres en su paso hacia la ciudad de León, Doña Urraca de Zamora lo restauró en 1099 dándole su antiguo esplendor. Disfruta de una nueva restauración en el siglo XVI de cuya época data su portada que se conserva íntegra en la Iglesia de San Pedro de Renueva en León.

En la cabecera del municipio, en Gradefes, el visitante también puede admirar otra joya monacal, en este caso el monasterio románico de Santa María de la Real cuya declaración de Bien de Interés Cultural data de más de un siglo (1924). Forma parte del antiguo monasterio cisterciense femenino situado en la localidad. Su fundación data del año 1168 (su iglesia comenzó a construirse en 1177) por doña Teresa Pérez. De estilo románico de transición hacia el gótico, destacando por su sobriedad, orden y su ábside con deambulatorio (girola), algo muy poco habitual en monasterios cistercienses femeninos.
Y para completar el trébol de cuatro hojas nada menos que el monasterio mozárabe de San Miguel de Escalada. Su dimensión histórica, patrimonial y cultural no admite dudas. Como el hecho de que desde 1886 cuenta con la catalogación de Bien de Interés Cultural.

En los inicios del siglo X y más concretamente en el año 913, el abad Alfonso y un grupo de monjes cordobeses, durante el reinado de Alfonso III, levantaron, en un solo año según una inscripción, un monasterio en tierras leonesas, reutilizando para ello los vestigios de una anterior iglesia visigoda que habría estado consagrada al arcángel San Miguel. La iglesia de este monasterio, que se conoce en la actualidad como de San Miguel de Escalada, sufrió diversas reformas posteriores y añadidos, entre ellos el imponente torreón que sobresale de su silueta. La iglesia es lo único que queda del antiguo monasterio.
Joyas todas ellas que se pueden visitar dentro de una Ruta de los Monasterios cuya duración abarca tres horas como mínimo. Y con la posibilidad de ser guiada a través de un técnico especializado por parte del ayuntamiento de Gradefes. Para informarse y concretarlo existe un número de contacto, el 601 633 650.