De viaje a
valdelugueros
El Saltón, Las Baubas, La Mayaduela, La Quemada, Reguero de Cándano, La Fuente, La Majá de Tala y la Requejá son los ocho impresionantes saltos de agua que conforman la Ruta de las Cascadas del río Faro, flanqueada por imponentes cumbres y entre un paisaje propio de la Cordillera Cantábrica

ayuntamiento de valdelugueros
E n la cabecera del río Curueño y en plena Reserva de la Biosfera de Los Argüellos están Valdelugueros y sus doce pueblos, un municipio de la Montaña Central, al norte de la provincia de León, de gran valor natural y paisajístico que ofrece al visitante numerosas alternativas para disfrutar de la naturaleza. Varias son las rutas que parten y llegan a alguno de los puntos más destacados de su geografía rural, entre ellas, la denominada Ruta de las Cascadas del río Faro, que guía al caminante hasta ocho espectaculares saltos de agua, alguno de los cuales llega a superar los cinco metros de altura.
Todo un regalo para los sentidos que emociona a quien ama lo que la naturaleza ofrece desinteresadamente. El itinerario, homologado y señalizado para realizar a pie, parte del pueblo de Redipuertas, escoltado por los picos la Carva, la Rebollosa y la Quemá; y recorre alrededor de tres kilómetros hasta llegar a los prados de Faro.
De baja dificultad, es accesible para todos lo públicos y realizable en cuestión de una hora y media. Todo comienza a los pies de El Saltón, una hermosa cascada espumeante en el medio del pueblo que, ya desde el arranque, anima al senderista a aligerar sus pasos para descubrir los otros siete tesoros naturales que vertebran el camino, una sucesión de saltos, impresionantes durante la época de deshielo, que siguen el curso del río Faro y dan cobertura a un paisaje de imponentes cumbres calizas que superan los 2.000 metros de altura, coronados por el Pico Huevo, que con sus 2.155 metros es el más alto de todo el valle del Curueño.
A lo largo del recorrido, el caminante encontrará diversos paneles explicativos con información sobre la flora y la fauna de la zona, su patrimonio cultural, su orografía y otros detalles que permiten conocer por qué Valdelugueros bien merece una visita. Antes de dejar atrás Redipuertas y tras cruzar la carretera por el puente La Capilla, los pasos llevan al visitante hasta el Corral del Concejo, de arquitectura circular y ascendencia celta. Allí se daban cita los vecinos para tratar asuntos de interés general, como pastos y veceras. Tenía también una función ganadera.
Atravesando la mata de álamos y abedules del paraje de la iglesia de Redipuertas, la ruta avanza hasta ir desembocando en los siete puntos de interés marcados en el mapa, las cascadas Las Baubas, La Mayaduela, La Quemada, Reguero de Cándano, La Fuente, La Majá de Tala y la Requejá, donde concluye el itinerario señalizado. No obstante, quienes gusten seguir adelante pueden hacerlo y llegar hasta el mismo nacimiento del río Faro, donde una última cascada corona la escena en el paraje de La Majá Sidorón.
Todas los saltos de agua de este afluente del río Curueño son accesibles, por lo que no hay cota, más que la precaución, para poder contemplar de cerca su majestuosidad. Pero no sólo de cascadas se alimenta esta ruta. Ellas son su atractivo principal y la razón de ser del itinerario marcado, pero en el relajado paseo entre unas y otras, el caminante toma contacto con la flora y la fauna propias de la Cordillera Cantábrica y especies de gran valor como la perdiz pardilla, la liebre de pironal, el desmán ibérico, el águila real, el pechiazul, el roquero rojo e, incluso, los grandes ejemplares de los ecosistemas de la alta montaña leonesa: el oso pardo y el lobo ibérico que, si bien no están asentado de manera permanente en la zona, sí la utilizan como lugar de paso.
Es ahora, en primavera, cuando la Ruta de las Cascadas del río Faro luce en todo su esplendor. El deshielo favorece la grandilocuente caída del agua, dando paso a escenas que sólo en directo se pueden describir. No obstante, quienes prefieran los deportes que se practican a temperaturas más bajas, como los paseos con raquetas de nieve, también encuentran en este itinerario una opción perfecta y accesible.
Por lo tanto, la Ruta de las Cascadas del río Faro es una excusa ideal para conocer Valdelugueros y dejarse conquistar no sólo por los atributos del itinerario marcado, sino por todos lo que posee este municipio de la Montaña Central, ligado al sector primario, próximo a San Isidro y aval de todos los servicios necesarios para hacer cómoda la vida de sus habitantes y fácil la visita de quienes llegan de fuera. Su oferta hostelera y de alojamiento es lo suficientemente amplia como para dejarse llevar y disfrutar, en el corazón de Los Argüellos, de unos días de contacto directo con el medio natural.
La Ruta Arintero-Valdehuesa, la Ruta de las Cumbres, la Ruta de los Puentes Romanos y Medievales de la Calzada de la Vegarada y la Ruta Verde (Valdeteja-Valdorria) son otras opciones de senderismo si la de las cascadas del Faro sabe a poco. Valdelugueros ofrece también visitas espeleológicas a la Cueva de Coribios, una arquitectura típica y un sinfín de costumbres que han dado forma a su identidad y esencia a cada uno de los pueblos de su orografía: Arintero, Cerulleda, La Braña, Llamazares, Lugueros, Redilluera, Redipuertas, Tolibia de Abajo, Tolibia de Arriba, Valdeteja, Valverde de Curueño y Villaverde de la Cuerna.