Editorial | Un 8-M que también mejora con el tiempo
El Día Internacional de la Mujer llegará este domingo lamentablemente envuelto en España en una polémica suscitada por parte de los socios del Gobierno (PSOE-Podemos) por un afán de protagonismo y un exceso de celo que prueba que la cohabitación no será tan fácil como se quiere vender. Es, sin duda, lo peor de unos preparativos en los que sí es palpable un cambio de actitudes y mentalidades muy notable. La excesiva agresividad que se había generado en otros momentos parece que nos ha llevado hacia una normalidad mucho más lógica y beneficiosa. Quizá gracias a que la sociedad ha conseguido cambiar sus planteamientos y asume ya muchos de los objetivos que eran defendidos en solitario desde movimientos que fueron minoritarios hasta no hace tanto. El 8-M mejora a medida que gana adeptos, concita respaldos y plantea un reto que todos compartimos: por una sociedad en plena igualdad.