CORNADA DE LOBO
La hélice
Aquel tipo pedante y encorbatado incapaz de disimular su forro paleto y atrevido se refirió al éxito de un festorrillo oficial diciendo con exagerada admiración que la concurrencia fue brutal y que acudió toda «la hélice de Ponferrada», y se refería, sin duda, a la élite, palabra que le entró herrada en la mollera y con herradura le salía de su cuadra mental. Sin embargo, hay que reconocer que toda élite tiene algo de hélice y motor en la cabeza o el morro de toda tribu humana. Y en tiempo de hélices estamos. Mucha hélice asoma hoy su cresta o su calva en los medios con el rugido de sus motores en las bolsas. En su campo de aviación, por ejemplo, se juntan Musk, Bezos, Bill Gates, Zuckenberg... y contra estos no pueden nada ni los del club Bilderberg que reúne cada poco a las 130 personas más influyentes del mundo para discutir presentes y trazar futuros sin que nadie después haga mayor caso... ¿y cuántas élites secretas no habrá obsesionadas en mandar y controlar más que nadie?... Grandes fortunas están gobernándonos, dijo Biden. Son ya un estado y a los estados grandes les interesa aliarse con ellas dejando que huroneen en la política y compren voluntades. Fácil les resulta. Y eso explica por qué Trump se entenderá siempre mejor con un ultramillonario ruso que con la alcaldesa de Los Ángeles.
Define el diccionario élite como «minoría selecta o rectora». Y a la élite que gobierna la llamó «aristocracia» el mundo clásico, gobierno ejercido por «los mejores», aunque hay épocas que lo hace con los peores la clase privilegiada por tenerla más larga... la hacienda, la mano, la ley y la espada... y a ello se apuntó la nobleza adueñándose del término aristócrata para confirmar que sólo dineros y herencias gobiernan el mundo desde que es mundo. Pero volviendo a este solar, ¿de verdad tiene Ponferrada una élite?... ¿y cual sería la de la capital de los cazurros?... ¿y la de Carrizo de la Ribera o Villadepalos?... ¿acaso se eligen hoy a los mejores y a la élite verdadera para ponerles al timón de nuestra balsa a la deriva?... y cuando le vemos a Castilla sus hélices, ¿de qué altos vuelos y bajos fondos hablamos?...