Nubes y claros

maría j. muñiz

La balanza cae del lado de León

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La polca que se viene bamboleando con los incrementos fiscales en las nóminas en aras a apuntalar el sistema público de pensiones cae de momento del lado de León. Y lo hará en los próximos años en mayor medida. Ni la cuota de solidaridad ni el Mecanismo de Solidaridad Internegeracional ni el incremento de las bases de cotización serán suficientes para igualar la balanza del incesante incremento, en beneficiarios y en la cuantía de las prestaciones, con el desembarco del baby boom en las jubilaciones. Que sólo se suma a una cadencia que viene de lejos. Pero que León no puede perder de vista.

Una cosa es soñar con la realidad que nos gustaría, esa plagada de jóvenes asentados en la provincia, cotizantes con salarios pujantes, empresarialmente boyante en el empleo (lo que tampoco bastaría para andamiar con resistencia suficiente el sistema de solidaridad de pensiones, y que no nos falte); y otra enladrillar con la mejor consistencia posible el escenario que a la provincia le toca sostener. Que, con mayor o menor retención del talento joven y pujante, tiene unas necesidades de financiación claras y crecientes.

Cosa aparte es el vodevil del decreto ómnibus y el tararí en el que ha envuelto a asesorías y empresas en la última semana y pico, pendientes de qué cosa aplicar a cada una de las 170.000 nóminas de los asalariados que en esta provincia somos, oficialmente. Un sindiós de horas extra que no ha entrado aún en el debate de la reducción de jornada que se pelea en las altas esferas ministeriales.

En todo caso, el rifi rafe de allá no debería distraer los intereses de aquí. Que son claros. Sólo el incremento que deberá entrar en vigor finalmente de revalorización de las pensiones, las contributivas y el grueso a menudo olvidado de las que no lo son, supone este año una inyección a la economía leonesa de más de 70 millones de euros. Un colectivo que seguirá creciendo, en número y en lo que perciben, en los próximos años.

Y ojo a la exigencia de la financiación autonómica. Esto no va de Puigdemont. Va de lo que nos toca. Los leoneses nos jugamos mucho. Nada de entrar en despistes demagógicos.