SEGURIDAD Y DERECHOS HUMANOS
La unión de la Unión
O nos espabilamos o perderemos nuestra libertad
La Unión Europea nunca estuvo tan unida como actualmente. Ni siquiera en sus inicios, bajo diferentes proyectos y pactos que fueron su embrión se vivió con tanta vehemencia la necesidad de forjar un proyecto europeo con un destino propio.
Esto, fue debido a que hasta ahora todo lo que se promovía en la UE de cierta trascendencia, estaba tutelado por los EE UU. Lo mismo que la Otan. Pero, de repente y sin previo aviso, esto ha cambiado radicalmente porque el patrocinador ha dicho que ya no paga más.
Recuerdo cuando en España se celebró el referéndum de la Otan, que a punto estuvo de tener un resultado negativo a la entrada en la mayor alianza militar, hasta el momento, del planeta. No es, precisamente, que se tuviera una gran visión de futuro en aquél momento por parte de todos. Menudo lío que se formó para algo que hoy resulta obvio. ¿Nos podemos imaginar cuál sería la situación de España hoy si no perteneciéramos a la Otan?
Otan y UE siempre han ido de la mano, y la primera es un peaje que hay que pagar para ser miembro de la segunda, hasta ahora. Ya veremos que ocurre con la Otan. Dependerá de lo que diga el presidente Trump. Otro motivo para crear de una vez por todas el ya ideado, planificado y nunca activado ejército de la UE.
No sé qué se esconde tras todas estas maniobras de Trump, creo, que como todas las cosas realmente serias e importantes, muy pocas personas lo saben. Lo que se sabe es lo que él quiere contar. Los mensajes que lanza son multivectoriales. Unas veces como si fuera un aliado de Rusia, otras veces parece distanciarse de Putin. No se sabe si se va a repartir con los rusos los minerales ucranianos, o si las empresas de EE UU van a invertir en la minería rusa. El tiempo lo dirá.
Lo que es indubitado es que a Europa le ha entrado un tembleque que ya no recordaba desde la Segunda Guerra Mundial. La jefa de la diplomacia europea afirmó hace días que en el mapa mundial la UE representaba una porción muy pequeña de territorio. Es cierto, las fronteras del gigante ruso impresionan. Además, tras Rusia está China y juntos suponen un territorio inmenso y una población enorme.
Pero, la UE a diferencia de estos gigantes es el mayor espacio de libertad del mundo, de respeto de los derechos humanos y de democracia. Con muchos problemas, sin duda, y errores, pero es, en este momento la luz del mundo. Solo hay que viajar un poco y ver lo que hay fuera.
La UE tiene la responsabilidad de armarse, y armarse hasta los dientes y las prótesis de los dientes. No para conquistar territorios o imponer ideologías, eso lo hacen otros. Si no para mantener el estado de bienestar y desarrollo compatible con el respeto a los derechos humanos.
Para fortalecerse debe girarse de nuevo a su historia. Debe recuperar en el ámbito público y de las instituciones todo aquello que configura sus raíces que son varias e incluso contradictorias. Pero precisamente de esa contradicción surgió la grandeza de la libertar y progreso.
Cristianismo, Renacimiento, Revolución Francesa, Revoluciones Industriales, en definitiva, la base de la mentalidad europea. Y lo que queda por unir y pegar hay que hacerlo ya y rápido. Se necesitan órganos y procedimientos nuevos y ágiles para tomar decisiones. No hay tiempo que perder, creo que todos somos conscientes.
Fuera de la UE, el sol se está encontrando cada vez con más niebla y sus rayos no calientan igual. O nos espabilamos, o corremos el riesgo de perder nuestra libertad, incluso la de aquellos que apoyan dentro de nuestras instituciones al enemigo.