La grúa no distingue ni a los abogados
La celebración de las elecciones en el Colegio de la Abogacía de León saturó en la mañana de ayer el ya de por sí concentrado nivel de tráfico y aparcamiento que soporta la calle Conde de Saldaña, paralela a los Juzgados de Sáez de Miera. Como quiera que la tarea de estacionar se antojaba a primera hora misión imposible, lluvia mediante, los vehículos estacionados en doble fila o subidos a las aceras proliferaron sobremanera. La grúa hizo acto de aparición y sembró por momentos la desbandada. Los letrados salieron en estampida a retirar sus automóviles y la calle quedó despejada. La grúa, por lo visto, no hace distinciones con los abogados. Todos iguales, como debe ser.