al trasluz
Ella le sonrió
De estar hoy vivo, Johnny Cash habría compuesto ya una canción sobre Reene Nicole Good, la activista estadounidense. En Mineápolis, un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) la ha asesinado de un disparo en la cabeza, cuando ella estaba al volante de su coche como observadora crítica en una operación para detener inmigrantes irregulares somalíes. Ni siquiera aporreaba el claxon; estaba allí para velar para que se respetasen sus derechos. «Está bien, amigo. No estoy enfadada contigo», le dijo al agente. Ni siquiera era corpulenta, hubiese sido fácil detenerla. Su fuerza era interior. Las imágenes grabadas por el móvil de uno de los agentes demuestran que ella le sonrío segundos antes, ajena al peligro. Tenía redaños y según su madre era «muy compasiva». Desde el gobierno estadounidense se ha defendido al agente y se califica de «terrorismo democrático» la actividad de Good; y el de la gorra roja la ha calificado de «lunática izquierdista». Tenía 37 años y no portaba más armas que el compromiso. «Maldita perra», escuchamos exclamar al agente.
Se autodescribía «poeta, activista, esposa, madre y mala guitarrista». No, no me preocupa que el humor desaparezca para siempre de esta columna, sino las razones para hacerlo. Ella y su pareja —una mujer— debían de haberse vivido ya muchas situaciones difíciles, pero esta no iba a ser como las demás.
Somos muchos quienes admitimos deudas de amor con la mejor cultura estadounidense, pero la decencia democrática no puede aceptar este nuevo macartismo. Según el mandatario estadounidense los derechos civiles llevaron a que los blancos fuesen «muy maltratados». En fin, no todos los dictadores llegan al poder mediante un golpe de estado. En la UE debemos regirnos por la diplomacia, pero —ojo- la prudencia no debe ser servilismo, además este suele esconder intereses personales inconfesables. ¿Cuál es nuestra línea roja? ¿La descubriremos demasiado tarde?
Good era buena, como si su apellido la hubiese elegido. ¡Por Dios, ella había sonreído segundos antes a quien iba a dispararla! Sí, de estar vivo Cash habría compuesto una conmovedora balada. Quizá, Bob Dylan y Baez estén ya en ello, he leído que volverán a cantar juntos.