CORNADA DE LOBO
Bebés peludos
Con cochecito de pasear bebés baja por la Calle Ancha una ella requetepuesta abriéndose paso con mirada altanera. Luce gemelitos sobre ruedas para que no se fatiguen, aunque bien podrian ir caminando y hasta corriendo como locos a cada esquina. Y pasea precisamente esa calle de subebaja abigarrado donde ya es recuerdo andar en línea recta; todo obliga a hacer slalom para sortear el contínuo tropiezo con sillas y mesas de terraza, mercadería expuesta, turistas en prieta escuadra atolondrada, acordeonistas, caballetes publicitarios... esa calle convertida ya en el Tontódromo de la ciudad, lo que no consiguió el Generalísimo ocupándola cuarenta años y dándole mando en plaza a coches que la circulaban en los dos sentidos dejando una estrechez de acera que casi obligaba a ir de lado. Por esta calle se va mucho de paso, pero también a ver y a dejarse ver. Escaparate humano no lo hay mejor; y como circo divino, tampoco... gran arteria del paponeo y lo curil como bulevar de devotos llamados por La Froilana, la campanona de la Catedral.
Y por ahí bajaba, digo, esa señora con su carrito y, dentro, no un bebé o rorró, sino dos perritos que antaño llamaban falderos y hogaño lamechirris, arropaditos, tapizados en capitoné, periscopeando desde su cómoda carroza, y ella, la dueña, esparramando clase y sensibilidad de mamá... ¡pobres criaturas!, ¡ánde iremos a dar!, murmuró una viejita al cruzarse con el espectáculo, mientras en la prensa ladraba aquel día una noticia: «La creciente tendencia de tratar a mascotas como niños, 'cultura del bebé peludo', enciende alarmas entre veterinarios del Reino Unido ante prácticas que generan sobretratamientos, sobrediagnósticos y riesgos físicos y psicológicos para los animales (maltrato, pues, en quien se define además animalista) con intervenciones médicas innecesarias por la presión de los dueños o intereses económicos». Hasta el mismísimo san Antón, al igual que el veterano veterinario, se avergüenza del papelón al que hoy le limitan teniendo que salpicar agua bendita a sólo mascotas sin que le asomen en el cometido sus viejas vacas, cerdos, pollinos, ovejas... ¿tardarán en verse misas o cofradías para perros?...