CORNADA DE LOBO
Mujer, tres almas
Más vale tener dos almas que ser un desalmado. El hombre viene al mundo con dos almas: el alma-alma, la gorda de gozos o tribulaciones, y el alma pequeñina, esa que puede escapársenos por un simple corte en el meñique... y digo «el hombre» no sólo como genérico de humanidad, sino por poner en su debido aparte a la mujer, que tiene tres almas, como sabe el que sabe... ¿no viene ella de fábrica con neuronas de más y adelantada a vísperas?... pues igual con las almas que dan los dioses, una más ellas.
No sé si hoy sigue usándose la vieja exclamación del «¡ayayay, que se te va a escapar el alma pequeñina por ahí!» ante un rasguño o arañazo, muletilla con la que el adulto teatralizaba su gran susto y preocupación para aplacar la llorera del crío herido que enseñaba una perlita de sangre en el dedo tras pincharse con un espino. De crío abusaron de ese latiguillo cada vez que me curaban alguna pequeña herida, pero ignoro si la cariñosa burla era tan común por ahí como en el entorno familiar o escolar, o si también esta expresión se usa en otras partes, aunque el diminutivo pequeñina parece limitarle dominio a tierras asturianas y leonesas (en todo el mundo sólo hay una Virgen que «ye pequeñina y galana», por más que le jodiera a Camilo José Cela), así que deduzco que será cosa propia de estos nortes. Y a la vez descubro decepcionado (y alborozado) que el gran dios Google que todo lo sabe es también un ignorante sobre el «alma pequeñina», nada chiva, ni zorra, qué bien, guardemos el secreto... porque el alma pequeñina es la que nos proporciona los planes B para ir resolviendo las sorpresas que da la vida, de ahí su gran importancia y la grave pérdida que supondría si se nos escapa por alguna heridita moral o traición. Además, el alma pequeñina es la única con la que podemos huir del alma grande cuando vamos de fechorías divertidas o placeres secretos. El reto ahora es averiguar esa tercer alma en la mujer, qué función tiene, qué guarda... y qué diosas la modelan a su imagen y semejanza: ¿Khali la cruel... Atenea la sabia... Venus la cachonda... Gaya la madre... Ishtar la guerrera?...