EL GALLO
El 'chollo' de tener cargo en el mundo rural
Son frecuentes los comentarios despectivos hacia las personas que ocupan cargos públicos. Como en tantos asuntos, no hay nada peor que la generalización. A medida que se baja en el escalafón las cosas se estrechan. Las difamaciones sobre lo mucho que se llevan todos se hace más sangrante. Es una queja habitual entre los concejales y alcaldes de los pueblos, a los que en la mayoría de los casos les acaba costando dinero, además de mucho tiempo, la atención al bien común. Un edil narraba que en su pueblo se ven obligados incluso a visitar los parques para abrir bien los surtidores de agua. Los operarios los dejan a medias para evitar que crezca la hierba, para segarla menos veces. Esa tarea fijo que no figura en la nómina de concejal...