La economía y las finanzas como pilar central de la sociedad

Calculadora: la "guardiana" de las finanzas personales.
En el día de la educación financiera tenemos que celebrar que la sensibilidad social sobre la necesidad del aprendizaje acerca de estas materias va en aumento, en lo que ya es un camino que no tiene vuelta atrás.
La rápida evolución de la tecnología y la invasión de las redes sociales con información relativa a asuntos financieros, ha convertido estas plataformas en un campo de minas colocadas por depredadores financieros, un lugar donde no siempre es fácil saber dónde pisar, ni distinguir la educación económica y financiera de calidad, aunque también la hay.
La CNMV se hacía eco de ello hace unas semanas, dadas las quejas de muchos inversores que están pagando las consecuencias de no estar preparados para identificar la información de calidad, de las trampas financieras.
La educación financiera no enseña a hacerse rico de forma sencilla y rápida, ni a creerse más listo que los profesionales. Enseña justo todo lo contrario: ayuda a comprender que hacerse rico ni es fácil ni rápido. Y, además, no debe ser el objetivo fundamental de una vida.
La educación económica y financiera básica que nosotros impartimos desde hace décadas, trata de darle a la persona un pilar sólido sobre el que edificar sus finanzas familiares.
Sin una base sólida, el edificio tarde o temprano se desmoronará, y con él se pondrá en peligro nuestra vida, nuestro entorno cercano, y el del conjunto de la sociedad. A nadie se le escapa, que buena parte de los graves problemas personales y sociales que sufrimos en la actualidad, muchos arrastrados durante décadas, tienen detrás un componente económico.
Ciudadanos más formados desde el punto de vista económico y social podrán tomar mejores decisiones, valorar con más criterio a los dirigentes políticos y empresariales que quieren elegir para guiar el futuro de su país o de la empresa en la que trabajen, sin dejarse manipular por cantos de sirena interesados que puedan arruinarles la vida. Esa formación también será la que les ayude a distinguir en qué profesionales de las finanzas pueden confiar, a elegir el constructor que no permita que su edificio se desmorone porque estará fabricado con materiales de calidad, los más resistentes.
En la economía y las finanzas, lo barato sale siempre caro. A quien ofrece comida basura barata no le importa tu salud, como tampoco les interesa que sepas que comer sano y bien está a disposición de todos a un precio asequible.
Saben que la ignorancia financiera y el marketing están de su lado y, sin más argumento que el que sea barato, encuentran el camino libre para colocar minas que, sin duda, provocarán daños en la salud física y financiera de muchos.
Cuántas estafas y daños económicos se habrían evitado si no prestásemos atención a los cantos de sirena; a esa tendencia a escuchar solo lo que queremos oír, que siempre suena igual, y a aceptar promesas sin reflexionar en las consecuencias.