Recogiendo los frutos en la 'nueva' FP
Alumnos del Tecnológico Industrial de León, el centro integrado de FP ubicado en el barrio de La Torre.
En España se generó durante décadas algo así como una burbuja de los títulos universitarios. Parecía una necesidad y una obligación para todos los jóvenes, tener que pasar por un centro de estudios superiores. De aquello, se heredan decenas de miles de personas con unos títulos que no les han servido para poder realizar un proyecto de vida. Gasto público ingente, coste familiar notable y esfuerzo de chavales que han tenido que labrarse un futuro al margen de una universidad que no les aportó una salida profesional.
En ese contexto, existía una grave penalización social a la hora de tratar a la Formación Profesional, que parecía destinada a los jóvenes que fracasaban en sus estudios o que vivían situaciones más o menos conflictivas. Sus centros eran mirados como lugares de ‘segunda categoría’. Esto tuvo incluso graves consecuencias en la estructura económica española, con una carencia de perfiles profesionales que hoy se echan en falta por parte de las empresas.
Pero el renacer de la FP ya se hace palpable, con un incremento cada año de alumnos y con un éxito profesional —de manera clara en la provincia de León— de quienes optan por formarse en campos como la sanidad, la hostelería, la administración o para el polo farmacéutico.