Diario de León

Carmen Tomás

Más trabas burocráticas

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El Consejo de Ministros aprobó nuevas medidas que afectan a las empresas y que tienen que ver con la desigualdad de género. El Gobierno insiste en poner encima de la mesa informes que aseguran que la desigualdad salarial afecta a las mujeres aún realizando el mismo tipo de trabajo que los hombres. Así que ha decidido obligar a las empresas con más de 50 trabajadores, decenas de miles en España, a que implanten, en un plazo máximo de 6 meses, un registro salarial transparente. «A partir de hoy, ha dicho la ministra, se acabó que una mujer y un hombre tengan retribuciones diferentes».

No dudo que en algunos casos se pueda dar, y de hecho se da, la diferencia salarial entre hombres y mujeres que realizan el mismo trabajo. Para eso están los tribunales de justicia si se produce esta injusticia. Tengo más dudas sobre el método para acabar con esta discriminación. No creo que llevar un registro sea lo adecuado, porque ¿dónde queda la potestad del empresario de premiar un mejor trabajo o mayor dedicación y empeño? ¿Porqué aún ocupando el mismo puesto de trabajo una mujer no puede recibir mayor salario que un hombre?

En todo caso, lo que es seguro es que todas estas normas consiguen aumentar la burocracia en las empresas. Ya lo vimos con la obligatoriedad de fichar, el teletrabajo y ahora ésta relativa al género. Es obvio que las empresas españolas, mayoritariamente pequeñas y medianas, están pasando momentos muy angustiosos, muy difíciles y no creo que sea el momento para incrementar las trabas y la burocracia.

Precisamente, ayer el FMI aseguró que España va a ser, ya lo es, el país que con más dureza y durante más tiempo va a sufrir la crisis económica. De hecho, este año cree que el PIB se reducirá cerca de un 13% y que el paro no se reducirá hasta 2022.

Ya empiezan también los problemas de pago de créditos solicitados para tener mayor liquidez y las administraciones ya superan los límites fijados para el pago a proveedores. La ideología no debería impregnar las medidas sanitarias, pero tampoco la economía.

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