PENSIONES
PENSIONES La reforma del sistema de pensiones público es un reto que se debe afrontar sin demagogias ni partidismos. El proyecto de unas nuevas condiciones, para acceder a las prestaciones por jubilación, va a significar cierta pérdida de derechos que se pseen actualmente. El cálculo para el cobro de la pensión, presumiblemente, va a pasar los los quince últimos años a los veinte años. Algo que supondrá una disminución en el cobro mensual de la pensión. También se pretende alargar la edad de retiro, desde los 65 años actuales a los 67, sin tener en cuenta las diferentes profesiones. No es lo mismo el trabajo desempeñado por un albañil que la de un profesor. El desgaste físico es evidente y por tanto la edad para acceder a la jubilación no puede ser igual. Antes de plantear la reforma hay que trabajar para que todos los ciudadanos accedan a las pensiones en igualdad de condiciones. El objetivo debería llevarnos a eliminar privilegios que una sociedad madura no puede ni debe continuar permitiendose. Existen profesiones que con un máximo de ocho años, de cotización a la Seguridad Social, tienen derecho a recibir la paga de jubilación más alta. Algo totalmente discriminatorio e injusto. Me estoy refiriendo a ciertos gestores públicos, que reconociendo su gran mérito y labor, no es de recibo que en el siglo XXI se mantengan ciertas prebendas que se parecen a estados fascistas. Cualquier nueva reforma en la legislación de normas sensibles y que abarcan a la sociedad en su conjunto, hay que meditar cualquier movimiento. Un país, como España, que trata de liderar una sociedad más justa, no puede permanecer de brazos cruzados ante ventajas medievales para un sector de la población y que además es el encardo de regular y organizar la propia sociedad. Equivale a ser juez y parte, una anomalía en la democracia moderna. Modificar las reglas para el acceso a la jubilación ha de llevarse a cabo para evitar la quiebra del sistema a medio plazo ha de realizarse. Pero con un reajuste que signifique reordenación de los derechos.