elecciones 2011 opinion
¡Vivimos una época increíble! Como cada cuatro años salen a la luz los candidatos as a las elecciones, sin sorpresa, son los mismos de siempre, es para la clase política en el poder la época de acordarse de la existencia de los pueblos, y muchas veces sólo por el número de votos que puedan reportar, es ahí el peligro y la deriva de los políticos que confunden mandato político y carrera profesional. Es más un espectáculo mediático convencional que una verdadera demostración democrática. ¿Veremos otra vez en los pueblos de la provincia, estas cabalgatas de abigarrados autocares con los distintivos de los grandes partidos, y un barullo de eslóganes megalómanos, una desatada apariencia, en detrimento del contenido? Si es así se relevara una vez más la amplitud del desfase entre los cargos electos y sus administrados. La competencia esta abierta, una socialdemocracia y una derecha que siguen destruyendo metódicamente los mecanismos del bien estar social, entre los dos algunas organizaciones regionalistas y populistas que se mueven de un lado a otro según el tiempo, y al margen los que han olvidado su proyecto de refundación en los cajones Esta "realidad democrática" deja fuera de estos comicios todas y todos aquéllos que no confunden un consejo municipal con un consejo de administración, deja fuera los que quieren reinventar la "forma de hacer política, los y las que quieren poner fin a la tendencia a la perpetuación de las "elites" políticas, deja fuera la juventud anti sistema con sus ideas que dan miedo a la burguesa política, deja fuera los desempleados con sus precariedad del fin del mes que empezó cada primero del mismo, deja fuera las mujeres y sus dobles jornadas trabajo-familia, deja fuera al movimiento anti capitalista y sus pretensiones de hacer política de otra forma sin compromiso ninguno con el poder del dinero. Finalmente es el mismo escenario de hace 4 años, firmado por los mismos, un escenario del olvido de las promesas y que no conoce la palabra transparencia, pero como todo los escenarios mal escritos es posible que la película que se proyectara no guste al pueblo.