Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Conscientes de que el índice de muertes por violencia de género en nuestro país es más que alarmante –no hay más que leer los periódicos o ver el Telediario todos los días–, es descabellado –cuando menos, discutible– contemplar la supresión de una materia como Educación para la Ciudadanía, cuyo objetivo es trabajar la comprensión de la diferencia y la lucha contra tabúes y prejuicios en las aulas. ¿Qué puede tener de educativa una ley que elimina una asignatura que permite educar en la convivencia, el respeto, la tolerancia y la reflexión? Según el Ministro de Educación, dicha materia –como otras tantas– es totalmente prescindible porque distrae al alumnado e impide que este se concentre en materias de más envergadura y utilidad; pero no nos engañemos. Seamos capaces de ver en esta Ley cuáles son los principios de nuestro Gobierno y cuáles son sus auténticos intereses: lograr una mano de obra sumisa, ignorante y barata. Y para lograr semejante cometido, no es necesario combatir lacras como el machismo, la misoginia, el racismo, la xenofobia o la homofobia. Asimismo, reconozcamos que lo preocupante no es la eliminación de la materia en sí –siempre podrán tratarse esos temas en otras asignaturas–, sino la sinrazón y el despotismo que sustentan dicha reforma "educativa".

Cargando contenidos...