Fabiola Moro
Este sábado, 14 de marzo estuve a las 12 de la mañana en el campeonato escolar de bádminton que se tuvo que celebrar en el colegio de la Palomera. Soy una jugadora de bádminton adaptado que compite en campeonatos a nivel nacional e internacional y me encantaría fomentar este deporte en mi ciudad. De momento mi ficha federativa está en Murcia, lugar donde empecé a practicar este deporte hace 4 años y creo que va a seguir allí por mucho tiempo, a pesar de ser leonesa de nacimiento y de que pienso vivir en mi ciudad. La razón de representar, allá donde voy como deportista discapacitada, a una ciudad que no es la mía es muy simple, no tengo apoyo de ningún tipo aquí, pero cuando digo de ningún tipo es de ningún tipo, les voy a explicar las razones a ver que les parece: 1- Tengo que entrenar con jugadores sin discapacidad gracias por aceptarme y tratarme tan bien porque 2- No tenemos instalación para formar un grupo de jugadores con discapacidad. En el grupo de "normales" no podrían venir más jugadores porque no hay espacio 3- No tengo apoyo económico para material o competiciones etc… Estas tres razones son más que suficientes, creo, para que me entiendan, pero lo peor no es eso, lo peor es la falta de concienciación y la informalidad, que en esta ciudad leonesa del norte de España existe. Vuelvo al principio de mi carta, asistí al campeonato de escolares porque en uno de ellos conocí a un chico con discapacidad que también practica este deporte y algún día estoy entrenando con él. Nos habían citado esa mañana a los dos allí no para entrenar, sino para que la prensa leonesa nos hiciera una entrevista. Cuando llegamos no había nadie de los que tenían que estar y una de las monitoras nos comentó que no sabía si llegarían. El responsable de que estuviéramos allí apareció durante dos minutos, yo ni me enteré, y no se dignó ni a saludarnos y mucho menos a pedirnos disculpas por ir para nada. En fin, esta es la formalidad y el apoyo que me he encontrado a la hora de practicar y promover mi deporte favorito en León, espero que a partir de ahora se nos tenga un poquito más en cuenta, que también tenemos nuestras cosas que hacer aunque mucha gente piense lo contrario.