jueves. 02.02.2023

Editorial | Una confusa política agraria

Las políticas de prevención de los incendios forestales llevaron el año pasado a la normativa nacional a prohibir las quemas de residuos agrícolas y forestales. Sin embargo, la entrada en vigor de la nueva PAC abre la vía a retomar las formas tradicionales para deshacerse de las malezas, frente a la intención del legislador nacional de impulsar las técnicas de compostaje y evitar riesgos de propagación del fuego.

En este cruce de legislaciones se abre un vacío administrativo que afecta a los propietarios de pequeños huertos y explotaciones de frutales. La confusión entre los agricultores domésticos es paralela a su enfado. La nueva norma establece unas distancias del monte para poder quemar o no, y prevé una serie de permisos administrativos que habrán de conseguirse antes de llevar a cabo cualquier actividad. Un entramado burocrático que no tiene sentido para los huertos familiares. Es necesario simplificar los trámites.

Editorial | Una confusa política agraria