sábado 24/7/21

Editorial | La falta de vivienda, problema para los okupas y los vecinos

La necesidad de soluciones habitacionales para unos frente al derecho a la propiedad privada y a una vida en tranquilidad y sin conflictos para otros. Son las dos caras del fenómeno de la okupación, que aunque en León no presenta un número de casos preocupante, según los expertos, se ha disparado en los últimos meses de pandemia. Y, sobre todo, amarga la vida a los vecinos de los okupas cuando la situación se hace crónica.

La legislación a aplicar en los casos de apropiación es compleja de cara a buscar una solución al problema. En muchas de las okupaciones se dan las circunstancias que permiten alargar una situación irregular que en la mayor parte de los casos se traduce en la práctica en problemas de convivencia y de seguridad.

La sensibilidad que la sociedad ha mostrado en los últimos años con los problemas de vivienda de los colectivos más vulnerables económicamente fue dando lugar a una cierta permisividad, o al menos comprensión, de muchas okupaciones que se justificaban por las dificultades de las familias. A menudo, con el peligroso argumento tolerante de que los pisos invadidos pertenecían a los bancos y fondos buitre, como consecuencia del estallido de la burbuja inmobiliaria.

La realidad es que el acceso a la vivienda es hoy un problema que se agrava, como consecuencia de una pandemia que ha acorralado aún a más familias. Y que consentir la okupación y no poner freno a este tipo de situaciones no es la respuesta. Los vecinos y los propietarios llevan en ocasiones años reclamando a las administraciones. La solución al problema no puede venir de la inacción.

Editorial | La falta de vivienda, problema para los okupas y los vecinos