martes 18/1/22

Editorial | La imprescindible normalidad en sus cuentas parece que llega a Gersul

La construcción del Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de San Román de la Vega estuvo envuelta en polémicas desde el primer momento. La elección del emplazamiento generó una sinfín de batallas entre partidos y territorios que acabaron aplazando la puesta en marcha de la planta. La apuesta por un consorcio para su gestión tampoco ha gozado de tranquilidad, con la Diputación como líder aunque haciéndose cargo de la solución de unos residuos que en realidad eran competencia de los principales ayuntamientos de la provincia.

Ese ente, Gersul, también ha vivido todo tipo de incidencias en los sucesivos gobiernos de las instituciones implicadas. Y, de algún modo, como consecuencia de tantas desavenencias, se acabó desembocando en una gestión muy desafortunada hasta el punto de crear una deuda que cual pelota de nieve fue creciendo hasta unas cantidades que rozaban el escándalo. Todo ello llevó a un costoso pago de intereses que no podía prolongarse más tiempo. Por ello, resulta loable el que se haya puesto orden a todo esto desde la Diputación —gracias el empeño personal del presidente Eduardo Morán— para devolver la normalidad a las cuentas de este ente gestor de los residuos. Quizá cabe la lectura de la importancia de actuar con responsabilidad en todas las administraciones y sus entes para no generar perjuicios innecesarios a la ciudadanía.

Editorial | La imprescindible normalidad en sus cuentas parece que llega a Gersul