EDITORIAL
Avances hacia una Justicia más eficaz
El Ministerio de Justicia prepara una nueva reforma de las fórmulas de actuación de los juzgados para intentar alcanzar la agilidad y eficacia tantas veces perseguida, pero sin llegar a alcanzar los niveles necesarios. Reformas como la introducción de las oficinas judiciales o la especialización de juzgados han permitido dar pasos hacia adelante, pero no cabe duda de que sin llegar a conseguir que un poder clave del Estado tome las decisiones con esa celeridad que dotaría a sus acciones de verdadera eficacia en tiempo y forma. Como suele ocurrir en asuntos tan sensibles, la Ley del Servicio Público de Justicia llega con polémicas asociadas al no disponer de un respaldo unánime. Parece compartido por todos la necesidad de mejorar las cosas pero las discrepancias son evidentes. Y más cuando entran en juego las cuestiones territoriales, con la duda de si se generará de origen una discriminación entre los territorios en función del alcance poblacional y territorial que tienen las diferentes sedes judiciales.
En todo caso, también queda la duda sobre la letra pequeña de esta ley que llega en un momento de gran sensibilidad sobre el poder judicial, tras los reiterados encontronazos que ha tenido con el actual Gobierno que pilota este cambio.