Previsión en las administraciones
Hay situaciones en las que las instituciones públicas deben evitar actuar con miopía. El mejor ejemplo sobre los problemas que se generan con la carencia de trabajadores en las administraciones se comprueba fácilmente en el caso de la sanidad, con un conflicto presente grave por la falta de médicos y unas previsiones muy preocupantes. Pero existe una inacción que resulta tan indignante como insultante.
Con este panorama a nivel nacional, sobradamente conocido, cabe elevar una voz de alerta hacia la situación de otros servicios y entidades públicas. El caso de los ayuntamientos también ofrece una imagen preliminar con los evidentes incidentes que sufre San Andrés del Rabanedo, donde la gestión ineficaz lleva a situaciones que no deberían producirse nunca, como la problemática para pagar incluso las nóminas de los propios trabajadores.
Un análisis de las plantillas con las que cuentan los servicios municipales de los principales ayuntamientos del alfoz avisa que debería actuarse con previsiones. Las jubilaciones en el corto y el medio plazo precisarán un relevo generacional muy notable. Resultaría dañino y egoísta dejar pasar el tiempo y legar un futuro incierto.