Vuelta a la vida del laboratorio pecuario
Han pasado casi dos décadas desde el abandono del viejo edificio del laboratorio pecuario, ubicado en el sureste de la capital de la provincia, en el barrio de la Puentecilla. El cierre de las instalaciones generó un foco conflictivo que ha propiciado todo tipo de problemas de salubridad y convivencia. Ahora recuperará la actividad. Con un proyecto que lo devolverá a la vida para volver a su función originaria, albergar servicios públicos. Por el camino han quedado algunas iniciativas que no llegaron a cuajar y que pasaban por otros usos más o menos llamativos. Ahora, se convertirá en el centro de los diferentes servicios de empleo de la ciudad. Un uso que precisará una notable inversión para recuperar el viejo inmueble, pero que genera unos beneficios tanto para los usuarios de esas oficinas como para el barrio en general, al facilitar una alternativa que acabará con los sucesivos conflictos que se han generado en el edificio durante sus años de abandono.
El complejo tiene en realidad tres edificios, y con esta transformación de habilitarán unos 1.500 metros cuadrados a través del uso de dos de sus plantas. Queda pendiente que se concrete si habrá un aprovechamiento más amplio del resto del inmueble.