Esfuerzos económicos en personal sanitario
La carencia de personal sanitario es un problema conocido y que afecta de manera especial a los territorios de la España que se puede denominar no privilegiada. El atractivo de las grandes ciudades y de las provincias con mayor desarrollo y calidad de vida pesa mucho. Por contra, otras provincias viven condenadas a un envejecimiento poblacional y a un éxodo que complica todo. Su capacidad para atraer personal sanitario es escasa. Además se añaden las menores disponibilidades económicas con las que deben gestionar los servicios esenciales las comunidades que no son ‘premiadas’ por sus votos en las decisiones a nivel nacional. Incluso cabe el problema añadido de la dispersión poblacional que complica la atención y genera desplazamientos tortuosos. Y esa presión que se genera en los establecimientos sanitarios pequeños, con una responsabilidad fuerte y una permanente polémica. Con ese panorama existe algo así como una pugna por atraer profesionales entre esas autonomías a las que hoy, con la actual financiación y el trato que dispensa el Estado, cabe denominarlas de ‘segunda’. La Junta busca con políticas proactivas premiar al personal que se queda o al que llega de otras zonas. Con dinero y otras prestaciones. Son esfuerzos complejos ante un problema que es nacional y como tal debería afrontarse.