La deuda lastra la gestión de instituciones en León
León conoce bien los problemas que se derivan de una deuda pública desbocada. El Ayuntamiento tuvo que aplicar el durísimo ajuste que perjudicó de modo evidente a los ciudadanos. Otras lugares, como el municipio de San Andrés del Rabanedo, también padecieron los efectos de aquella crisis. Lo peligroso es que a día de hoy ambos, o incluso el de Ponferrada, siguen pendiente en sus cuentas de los efectos que se derivan de los tiempos en los que se dilapidó a manos llenas. Ahora, León pierde 7,6 millones de euros de sus posibilidades de inversión por esa gestión tortuosa y lenta que padece, y que no le permitió gastar en el año 2024 un dinero que fue a parar a los remanentes. Lo ocurrido en las últimas horas en Francia, que prepara un ajuste para evitar males mayores, invita a la reflexión sobre si España hace bien al no plantearse que prepara una deuda envenenada para las próximas generaciones.