Hacia unas esperas médicas que sean más razonables
La plan de choque puesto en marcha en la sanidad de Castilla y León empieza a dar frutos. Las listas de espera se reducen aunque mantienen esa cierta fluctuación que se genera siguiendo las pautas estacionales a lo largo del año. El balance facilitado ayer es positivo. Los hospitales de la provincia han rebajado un 17% el número de personas que aguardan la llamada. La demora media queda fijada ahora en 3,5 meses. Demasiado tiempo para el paciente, pero un paso importante si se mira hacia atrás y se percibe la situación padecida no hace tanto tiempo. El cambio en el equipo de la Consejería de Sanidad da frutos y tampoco hay que perder de vista que en los balances nacionales, cuando se comparan las autonomías, Castilla y León se sitúa siempre entre las mejores.