Consumidores mejor formados e informados
Los datos son cada vez más reveladores: los nuevos canales de consumo y las fórmulas de contratación de servicios exigen consumidores no sólo mejor informados, sino formados para hacer frente a las estrategidas que empresas y comercializadoras utilizan para arrimar el beneficio a sus cuentas, y también para detectar dónde puede esconderse un fraude que está cada vez más extendido. Una realidad que exige divulgación y concienciación, como reclama la Oficina de Consumo de León con los datos de las consultas y reclamaciones que recibe continuamente. Los problemas con las compras en el comercio electrónico son por primera vez los más denunciados por los consumidores leoneses, que a menudo no son capaces de confirmar la seguridad de los vendedores ni la fiabilidad de las vías de pago.
Por otro lado, se multiplican los desacuerdos con empresas que comercializan servicios energéticos, de comunicaciones y seguros. Dificultades para entender los contratos, prácticas telefónicas engañosas, facturas incomprensibles y nadie que atienda agobian cada vez más a los ciudadanos, que tampoco pueden escapar a estas prácticas porque ya no hay otra forma de recibir los servicios. Falta mucha formación. Y adecuada, para una población con crecientes dificultades para adaptarse.